La aplicación Cuidar ya tuvo más de dos millones de descargas desde su lanzamiento el 23 de marzo. Su fin es realizar una autoevaluación de los síntomas de coronavirus, así como tramitar y portar desde allí el certificado único de circulación, que deben tener quienes realicen tareas exceptuadas durante el confinamiento.
Quienes se reintegren ahora a sus trabajos deben cumplir con los requisitos establecidos en Cuidar, según indicó el presidente el viernes pasado. A partir de ese momento, se desataron todo tipo de dudas y polémicas en torno a esta aplicación.
Sin embargo, expertos en informática señalaron que hay varios peligros de seguridad detrás. Por ese motivo, el Gobierno analiza una serie de modificaciones para la aplicación: el principal sería quitarle la posibilidad de rastrear “siempre” al usuario, para que la aplicación sólo pueda enviar los datos de ubicación de cada persona cuando usa la aplicación.
Cómo funciona
La app se encuentra disponible para iOS y Android. Pide nombre, apellido, DNI, domicilio y acceso a la geolocalización que, a pesar de lo que se dijo, no es obligatorio.
Después están las preguntas de autoevaluación, donde se pedirá ingresar la temperatura corporal y responder si se experimentó, en las últimas horas, pérdida de olfato, gusto, dolor de garganta, dificultad para respirar o tos.
Luego se pasa a otra pantalla donde se consultará si se está transitando un embarazo; si tiene o tuvo cáncer así como diabetes, enfermedad hepática, renal o respiratoria. Una vez que se completó esa información, aparece un cartel donde se le recuerda al usuario que lo que se ingresó en el formulario tiene carácter de declaración jurada y que hacer una falsa declaración es considerada una contravención grave. Después se debe presionar “enviar” y se verá el diagnóstico.

Los riesgos
Para Arnaldo Cisilino, socio del Estudio Pérez Alati, Grondona, Benites & Arntsen, especialista en tecnología y datos personales, uno de los principios básicos del tratamiento de datos es explicar la finalidad: qué datos vas a pedir y para qué.
“Si bien algunos datos solicitados por la aplicación, como el nombre, apellido y domicilio son públicos; otros, en este caso aquellos vinculados a la salud, son confidenciales y/o sensibles: corresponden al ámbito privado. Desde ese lugar, es importante dimensionar qué tipo de datos estamos entregando”, explicó Cisilino a Infobae.
A pesar de contener datos sensibles, la app Cuidar no utiliza un protocolo de transferencia seguro. A diferencia de otras aplicaciones, como Rappi o Glovo, que también solicitan información personal, la app tiene falencias en lo que respecta al envío de la información del usuario.
“Funciona con un protocolo antiguo, que podría ser vulnerado”, indicaron a Infobae expertos en seguridad informática que analizaron la plataforma.
Geolocalización
La app Cuidar también despertó críticas por la posibilidad de acceder a la ubicación del usuario por medio de GPS.
Pablo Fiuza vocero de la CESSI (Cámara de empresas de software y servicios informáticos de la República Argentina, que participó del desarrollo de la app) aseguró a Infobae que es ua cuestión regulable. “La geolocalización es optativa. Si el usuario decide no activarla, la aplicación funciona igual porque Cuidar, no es como Google Maps ni Weiss: no busca seguir los pasos de los usuarios”, sostuvo.
El GPS serviría entonces para no colapsar el sistema de salud. “Si vivís en Capital Federal pero trabajás en provincia de Buenos Aires y, después de un autotesteo, se te detectan síntomas de COVID-19; quienes se comuniquen con vos para asistirte lo harán en función de la cercanía con tu domicilio. Es una cuestión operativa: lo ideal es brindar atención lo más rápido posible para impedir que se agrave tu estado de salud y evitar posibles contagios”, indicó Fiuza.
El GPS solicita activación cuando una persona da positivo de COVID-19. “Si el usuario habilita la geolocalización, cada 15 minutos, la app va a informar al servidor cuál es su ubicación. De esta manera podemos saber si esa persona cumpliendo con el aislamiento”, agregó el vocero de la CESSI.
Para Arnaldo Cisilino, especialista en tecnología y datos personales, este punto es peligroso. “En ese caso la aplicación puede saber dónde estás las 24 horas del día. El grado de control es muy alto”, advirtió.
El Gobierno reconoce que hubo una reacción social que no esperaban contra el monitoreo permanente y por eso limitaría la función que permite geolocalizar “siempre” a las personas por el GPS de los celulares.
También existieron cuestionamientos políticos. “El Gobierno va a saber la ubicación geográfica de cada usuario en todo momento, sus datos sanitarios (provistos por cada usuario) y tiene autorización para compartir algunos datos con redes sociales, como Facebook, entre otras autorizaciones”, plantearon desde Cambiemos.
