Esta semana, el Trastorno Específico del Lenguaje (TEL) estuvo en boca de todos tras la entrevista que brindó Verónica Ojeda en el programa de Susana Giménez, donde contó que su hijo Diego Fernando Maradona fue diagnosticado y tratado por este problema en Estados Unidos.
Según los especialistas, el TEL es uno de los trastornos del desarrollo que padece 1 de cada 100 niños.
“Es un nene fuerte” ❤ La admiración de Verónica Ojeda para con su hijo Dieguito Fernando ⬇ #SusanaGimenez pic.twitter.com/DZu4KEdvxy
— Telefe (@telefe) December 9, 2019
El neurólogo infantil, Daniel Noli, explicó que muchos papás llegan a la consulta con el mismo interrogante: “Mi hijo no habla, no se comunica”. A partir de allí, se piden estudios como una audiometría o análisis para determinar si existe alguna condición biológica que impida el normal desarrollo del lenguaje.
Según detalló el profesional, TEL y TEA (Trastorno del Espectro Autista) son alteraciones de desarrollo. Esto quiere decir que “hay algo que el niño debería hacer a su edad que no lo hace”, aclaró el médico.
Noli detalló que con los niños diagnosticados con TEL pueden tener afectación en la adquisión del lenguaje; dificultades en la compresión de lenguaje o en la expresión. También hay casos de niños que tienen trastorno del lenguaje mixto: es decir, que no pueden expresarse ni comprender.
Según el neurólogo, es un diagnóstico “clínico” muy difícil de establecer, por lo que puede variar de acuerdo al profesional que lo evalúe. “Mientras más chico es el niño, menos específico es el diagnóstico pero es más importante para la intervención y la estimulación”, agregó el profesional.
La recomendación del neurólogo es que los padres estén atentos a los hitos de desarrollo de sus hijos como señalar, aplaudir, fijar la mirada, reconocer partes del cuerpo así como también la adquisición de las palabras acorde a su edad.
Además Noli advierte a los papás sobre el uso de las pantallas a menos de 3 años. “Los chicos no deben estar frente a pantallas para el normal desarrollo de su lenguaje”, enfatizó.
¿En qué consiste el tratamiento de estimulación?
Si bien Ojeda contó que al hijo que tuvo con Diego Maradona lo atienden en Estados Unidos, Noli aseguró que las terapias propuestas por las diferentes asociaciones de Pediatría son las mismas aquí en Mendoza que en el resto del mundo.
El neurólogo detalló que la recomendación es realizar 25 horas semanales de estimulación y, en caso de no cumplir con esa cantidad de horas, que sea lo más intensivo posible.
Con respecto a las terapias Victoria Hernández, fonoudióloga especialista en Terapia del Lenguaje y Estimulación Temprana, indicó que tiene que ser un trabajo interdisciplinario entre la familia, los médicos y los terapeutas (fonoudiólogo, psicólogo, terapistas ocupacionales).
En el caso del fonoudiólogo, se plantearán tratamientos dirigidos a los diferentes contextos naturales. En primer lugar, la familia porque al no poder comunicarse el niño, la respuesta es “si el niño habla menos, las personas de su alrededor hablan menos”.
“El TEL es un trastorno dinámico y el tratamiento y los objetivos se va a ir modificando con el tiempo y crecimiento del niño”, explicó Hernández.
Debido a que ningún paciente es igual a otro, los objetivos de cada niño tienen que estar planificados de manera individual. Por último, la profesional aseguró que hay muchos chicos que logran superar la mayoría de las dificultades pero otros acarrean éstas hasta su vida adulta.
En primera persona
Verónica de Casas es la mamá de Joaquín (6), que fue diagnosticado con TEL hace ya algunos años. “Nació prematuro y cuando estuvo internado en Neonatología nos dijeron que había que estar muy atento a su crecimiento”, relatór.
A medida que fue pasando el tiempo, los papás de Joaquín notaron que no decía ninguna palabra a comparación de otros niños. Por recomendación de su pediatra, antes de cumplir los 2 años, llevaron al pequeño al otorrinonaringólogo porque habían comenzado a percatarse que salivaba y estaba mucho tiempo con la boca abierta.
Tras la visita con el otorrino, el profesional los derivó a un fonoudiólogo para que determinara si existía algún problema con los músculos de la boca que le impidiesen hablar.
Sin embargo Verónica recuerda que descubrió otros signos de alerta. “Noté que los pocos sonidos que emitía los había dejado de decir. No nos miraba a los ojos, no tenía conexión, no le gustaba que lo tocaran, no le gustaba el agua y le molestaban algunos sonidos”, detalló. Por eso lo llevó a un neurólogo apenas cumplió 2 años.
“El neurólogo nos dijo que era muy bueno que lo hayamos llevado pronto”, comentó. Y detalló que después de hacerle varios estudios, le diagnosticaron TEL y comenzó con las terapias de estimulación desde esa edad.
“Le recomiendo a los padres que no se dejen estar, que hagan las consultas. Ha sido un camino largo y duro porque llevamos muchos años haciendo terapias pero los resultados están a la vista”, indicó De Casas.
¿Los avances? Joaquín dijo “papá” a los 3 años, “mamá” a los 3 y medio y las primeras frases llegaron a los 4. Hoy egresó del jardín de infantes, con un vocabulario acorde a su edad y escribe algunas palabras.
Por último, Verónica le aconseja a los padres que estén viviendo una situación similar que gestionen el certificado de discapacidad porque el Estado cubre todos los tratamientos. “En Mendoza existen excelentes profesionales”, comentó.
