La ex presidenta Cristina Kirchner continuó con la serie de entrevistas previa a las elecciones legislativas del 22 de octubre. Este jueves mantuvo un mano a mano con el periodista Samuel “Chiche” Gelblung, en Crónica TV y se declaró víctima de una “persecución brutal” por parte del gobierno de Mauricio Macri.

En este sentido la ex presidenta y candidata a senadora por Buenos Aires aseguró que en las causas judiciales por corrupción que enfrenta tanto ella como sus hijos “está todo armado”.

“Esta gente quiere disciplinar a empresarios, sindicalistas, a jueces”, denunció la ex jefa de Estado y disparó: “Todos son mafiosos menos ellos. ¿Quién blanquea plata negra?: el hermano del Presidente, los amigos del Presidente. Ellos blanquean plata negra ¿y resulta que los que blanqueamos y los corruptos somos nosotros?”.

CFK sostuvo que el dinero que le encontraron a su hija Florencia en la caja fuerte de un banco, o la plata de su hijo Máximo es producto de “la sucesión” de su fallecido esposo, el ex presidente Néstor Kirchner, y alertó que decir que los tres formaron parte de una asociación ilícita “son barbaridades” y una “persecución”. 

Se trató de la la cuarta entrevista exclusiva que tiene CFK después de las PASO, tras la nota con Luis Novaresio en Infobae, Víctor Hugo Morales en la AM 750 y el periodista Carlos Cué, corresponsal de El País de España.

Con vistas a las elecciones de octubre, la ex jefa de Estado aseguró que se presentará como candidata a senadora nacional porque las “cosas no están bien” en el país y argumentó que “todos los días hay despidos por goteo”.

Ante la tensión dentro de los diferentes sectores del PJ, la postulante sostuvo que siempre se llevó “estupendamente bien con el peronismo” y recalcó: “Siempre fui peronista y me sentí peronista”.

“Los peronistas estamos todos juntos en Unidad Ciudadana. Algo que siempre dijo el peronista es que el PJ es solo un instrumento electoral, que el peronismo no es el PJ”.

En la extensa entrevista, de tono intimista, la candidata a senadora se definió como “arrebatada, muy mal hablada y con carácter encendido”; dijo que “nunca” se psicoanalizó; que no se hizo cirugías estéticas y que cuando murió su esposo Néstor Kirchner lloró en privado, no en público.

Por el tratamiento mediático del fallecimiento del ex presidente, se quejó: “Hubo brutales y bárbaras infamias que revelan por qué tengo esta postura sobre determinado periodismo”.

Consultada si no había contradicción al tener un perfil progresistas y estar en contra del aborto, Cristina Fernández recordó que “Néstor estaba de acuerdo”, aunque evitando dar definiciones, indicó: “Yo no soy ni anti abortista ni anti nada”.

Finalmente confesó que “si no hubiera creído en Dios ya me hubiera muerto” y tras señalar que no suele rezar y tampoco confesarse, aseveró: “No ando pidiéndole cosas a Dios. Creo en Dios”.

Tragedia de Once: “No frenó el motorman”

La ex mandataria se refirió a la tragedia de Once un día después de que el ex ministro de Planificación Federal y actual diputado nacional, Julio De Vido, comenzó a enfrentar un juicio oral y público por su presunta responsabilidad en el hecho. 

“El motorman no frenó y sí lo había hecho en todas las estaciones anteriores. Si vos no frenás y te estrellás, bueno… Fue una tragedia brutal, terrible”, sostuvo la ex presidenta, quien deslindó a su gobierno de responsabilidad sobre el accidente de 2012.

La candidata a senadora por Unidad Ciudadana contó que recientemente se reunió con el padre de una de las víctimas de la tragedia, Raúl García, y dijo compartir con él la mirada que tiene sobre lo sucedido.

En ese sentido, Fernández de Kirchner aseguró que -cuando ocurrió el accidente que dejó 51 muertos, el 22 de febrero del 2012- recibió a los familiares, y sostuvo que fueron ayudados “en todo lo que pudimos, consiguiéndoles trabajo en Anses y PAMI, con sus estudios, en temas de salud”.

“Tuvimos más de ocho reuniones. Los recibíamos de a grupos”, contó la candidata a senadora.