Wisconsin fue escenario de una segunda noche de disturbios e incendios, luego de que agentes le dispararan por la espalda a un hombre negro. Horas más tarde, el padre de la víctima confirmó que su hijo está paralítico desde la cintura hacia abajo.

Los manifestantes desafiaron el toque de queda impuesto el lunes por la noche enfrentándose a los antidisturbios en las afueras del tribunal del condado, no lejos de donde Jacob Blake fue abatido a tiros el domingo en un encuentro con la policía grabado en video.

Blake, de 29 años, sobrevivió al tiroteo y se encuentra en estable tras ser operado, dijo su padre a los medios de comunicación el lunes.

El padre de Blake, que también se llama Jacob y dijo que se enteró de los hechos el domingo por la noche y que poco después pudo ver en el video, en el que se ve a dos policías disparar contra el Blake hijo por la espalda.

Blake dijo que su hijo, de 29 años, ahora tiene “ocho agujeros” en su cuerpo y que estaba paralizado de la cintura hacia abajo, aunque los médicos que lo atienen en un hospital de Milwaukee no saben si la parálisis será permanente, informó la cadena CNN.

La indignación por el tiroteo volvió a sentirse en las calles de Kenosha ayer por segunda noche consecutiva, con la policía disparando gases lacrimógenos contra cientos de manifestantes que desafiaron un toque de queda nocturno, arrojaron botellas y bengalas contra agentes que protegían la sede local de los tribunales.

De cara a las elecciones generales de noviembre en Estados Unidos, el nuevo caso de gatillo fácil con tintes racistas promete meterse en la agenda política tres meses después de que el asesinato del afroamericano George Floyd por un policía blanco en Minnesota desencadenara una ola de protestas en Estados Unidos y otros países.

Kenosha es una ciudad de 100.000 habitantes más o menos equidistante de Milwaukee y Chicago donde años atrás funcionaba una gran fábrica de autos.

El tiroteo se produjo tres meses después de la muerte en Minneapolis, el 25 de mayo, del afroamericano George Floyd, que fue inmovilizado en la calle bajo la rodilla de un agente de policía blanco, un suceso que desencadenó protestas en todo el país contra la brutalidad policial y el racismo en el sistema de justicia penal de Estados Unidos.

En el video que circuló por Internet y las redes sociales, se ve a por lo menos dos policías disparar repetidas veces contra Blake por la espalda cuando éste intenta subirse a su camioneta, en cuyo interior al parecer estaban tres de sus hijos.

El tiroteo fue duramente condenado por el gobernador de Wisconsin, el demócrata Tony Evers, quien ayer pidió el despliegue de 125 miembros de la Guardia Nacional del estado en Kenosha luego de que manifestantes prendieran fuego varios autos, destrozaran vidrieras de negocios y se enfrentaran con la policía la noche anterior.

El incidente, el último de un rosario de casos que ponen el foco en el tratamiento policial a los afroamericanos, desató la indignación en la ciudad lacustre de Kenosha, a unos 65 km al sur de Milwaukee.