Este concepto expresa qué es lo que los clientes esperan de una compañía y qué esperan recibir por lo que han pagado; de este modo, si se logra sobrepasar las expectativas de los clientes, la satisfacción será alta y la lealtad aún mayor.
Una agencia de Marketing Digital te recomendará que hagas que la experiencia de tus clientes sea fenomenal desde la página web. Muchos estudios respaldan el hecho de que los clientes abandonan un site porque el camino a la compra no se les hizo nada fácil.
De eso también se trata la satisfacción del cliente: de darle los elementos, los CTA y las palabras adecuadas para que su camino a la compra sea lo más placentero posible.
Por otro lado, los clientes satisfechos, además de convertirse en leales a la marca, también se hacen embajadores de ella: dejarán comentarios positivos, recomendarán tus productos o servicios y volverán a hacerte una compra una y mil veces.
Por el contrario, los clientes insatisfechos harán comentarios negativos que pueden llegar a afectar tu reputación al punto que clientes potenciales se abstendrán de comprarte, y este es un escenario que, por supuesto, no deseas.
Así que estamos de acuerdo en que lograr una satisfacción de cliente más elevada y trabajar cada día por ella es fundamental para que tu negocio crezca y atraiga a cada vez más clientes.
Veamos algunos tips para lograr este objetivo en el mediano o largo plazo.
Conocé a tus clientes y personaliza el trato
¿Tenés bien definido su perfil de Buyer Persona? No solo sus datos demográficos, sino también sus intereses y comportamientos.
Debes conocer tan bien a tu cliente que hasta anticipes lo que vaya a necesitar.
El servicio especializado puede ser muy útil para mantener fieles a los clientes. Si logras ganarte el corazón de un cliente de una manera insustituible por otra marca, es más probable que regrese a pesar del menor costo que obtendría en otro lugar.
Cuesta menos de lo que piensas, y reducir la tasa de rotación puede cosechar beneficios inimaginables en el futuro.
Predecir la satisfacción del cliente no es cosa de adivinos; si se está armado con las herramientas y los datos correctos, está al alcance de todas las empresas.
Al aplicar el aprendizaje automático y el análisis predictivo, puedes mejorar las relaciones con tus clientes a largo plazo.
Por otro lado, al personalizar la experiencia y compartir el contenido correcto, en el momento correcto y con las personas adecuadas, puedes hacer que las interacciones sean más rápidas, fáciles y eficientes para tus clientes.
Esto da como resultado una mayor satisfacción del cliente y la probabilidad de repetir visitas.
Da más de lo que esperan
Solo tenés una oportunidad para causar una impresión positiva, ¡así que hazlo bien!
Si lográs una excelente primera impresión, seguramente volverán. Por lo tanto, presentá más de lo que tus clientes esperan. Por ejemplo, si tenés una tienda de productos deportivos, hacé uso de la táctica del Up Selling y agregá cosas que complementen el producto, como medias deportivas.
El punto principal es anticipar sus necesidades y deseos. Obviamente, no vas a poder complacer a todos, por lo que la prioridad debe ser conocer a tus clientes ideales y tratar de atraerlos.
Pasar de la lógica a lo emocional
Hay una diferencia entre la satisfacción emocional del cliente y la satisfacción lógica del cliente.
Los clientes emocionalmente satisfechos están en extremo satisfechos con los productos y servicios que ofrece la empresa y tienen un fuerte vínculo emocional con ella.
Los clientes lógicamente (o racionalmente) satisfechos pueden estar extremadamente satisfechos con la empresa, pero carecen de la fuerte conexión emocional.
Básicamente se comportan de manera diferente a los clientes que no están satisfechos. No tienen ninguna razón para permanecer leales.
Para convertir clientes lógicamente satisfechos en clientes emocionalmente satisfechos, debes proporcionar a los clientes razones lógicas por las que deberían hacer negocios contigo por encima de tus competidores.
Esto significa comprender sus expectativas para cumplirlas o incluso superarlas.
Dales lo que les conviene
La conveniencia es un elemento esencial de una experiencia positiva para el cliente. Influye en cómo los clientes toman decisiones sobre qué comprar, qué servicios usar, a dónde ir y con quién comprometerse.
Consta de cinco variables clave:
Conveniencia para la toma de decisiones: ¿con qué rapidez y facilidad puede un cliente decidir qué comprar en tu tienda?
Conveniencia de acceso: ¿con qué facilidad es accesible tu tienda?
Conveniencia de beneficios: ¿qué beneficios principales recibe un cliente en tu tienda, como por ejemplo, un excelente servicio?
Conveniencia de la transacción: ¿qué tan rápido puede completar el pago el cliente?
Conveniencia posterior al beneficio: ¿con qué eficacia estás manejando los problemas posteriores a la compra, como los reemplazos o la devolución de productos?
Si la conveniencia percibida es baja, tu cliente considerará que hacer negocios contigo es un trabajo. ¡No dejes que se vayan a otro lado!
Di presente cuando te necesiten
Si deseas captar la atención de tu audiencia, piensa en cómo puedes aprovechar las experiencias en tiempo real.
Se trata de aparecer cuando tus clientes te necesitan. Las interacciones en tiempo real son cada vez más importantes para el consumidor moderno. Esperan respuestas en tiempo real y resoluciones más rápidas.
Por ejemplo, el “chat instantáneo” o en vivo y los chatbots se han convertido en una solución de marketing muy popular para las empresas; mediante ellos pueden proporcionar a sus clientes acceso inmediato a la información y mostrar el lado más humano y auténtico de su negocio.
En conclusión, haz que tus clientes sean tu prioridad, conócelos tan pero tan bien que hasta puedas predecir lo que van a necesitar a corto plazo y su satisfacción se elevará hasta los cielos.
Recordá: no hay mejor publicidad que un cliente satisfecho.
