En Mendoza nacieron más de 900 bebés desde que entró en vigencia el aislamiento social preventivo y obligatorio. En este contexto de pandemia se cambiaron los protocolos de actuación dentro de las maternidades y la mayoría de los hospitales no dejan que la parturientas sea acompañada al dar la luz, derecho que está garantizado por la Ley 25.929 de parto humanizado.
Parir y criar a un recién nacido no resulta fácil, aseguran las madres, sin embargo hay un abismo entre las que tienen experiencia y las que cursan su primera gestación. Mientras, los sociólogos sostienen que los niños nacidos durante este periodo tendrán características particulares. Ya fueron bautizados como la generación “coronials”, “cuarentenials” o “pandemials”.

Victoria García nació el 18 de marzo en la Clínica de Cuyo y fue dada de alta el mismo día en que el presidente Alberto Fernández decretara la cuarentena. Sin embargo, desde hacía días en el nosocomio se habían restringido las visitas y únicamente podía haber un acompañante con la madre.
“A la beba la vio sólo el médico de neonatología y el pediatra del hospital. Luego tras recibir el alta, no pudimos hacer los controles de recién nacido. Nos explicaron que estos estaban suspendidos y que debíamos comunicarnos con el pediatra particular para ver cómo podíamos hacer. Así que ahora todas las dudas nos las sacamos con ella por WhatsApp, por ejemplo, cuánto darle de leche”, indicó Miriam Curioni, que además de Victoria, tiene a Clara y a Alejandro.
La mujer señaló que gracias a la experiencia que ganó con sus otros hijos transita la situación más tranquila, pero no imagina los miedos que debe tener una mamá primeriza ante este escenario.
Otro dilema fue cómo irse a sacar los puntos de la cesárea. Pero lo solucionó rápidamente con una derivación a otro obstetra que la atendió en su consultorio privado. “Hubo muchos recaudos, desde alcohol en gel, uso de barbijos del personal médico hasta las preguntas correspondientes a síntomas de coronavirus”, agregó.

No poder ver a tu hijo nacer
Romina y Mario Pérez tuvieron a Federica el 12 de abril en la Clínica Santa Isabel, aunque el padre se quedó con las ganas de ver nacer a la bebé, después de tantas expectativas, de “rogar y patalear” en el nosocomio. “No me dejaron de ninguna manera”, contó el hombre con resignación.
Sin embargo, la abuela pudo conocer a su nieta cuando él tuvo que hacer trámites y quedó ella al cuidado de la paciente. “Es una sensación rara porque nuestros seres queridos no pueden conocer en persona a la nena. Estamos muy felices ahora, pero no deja de ser extraño”, sostuvo.
“Otro tema fueron los controles, cada vez que pasaba el médico, uno de los progenitores se quedaba afuera. Mientras que tras el alta, tuvimos que ir los tres al obstetra. Me quedé en el auto con Fede, al tiempo que mi esposa iba a la consulta”, dijo.

El miedo y la falta de controles
Johana Anglada está cursando la semana 34 de gestación y está haciendo preparto online. Afirmó que si bien todos las medidas para evitar el contagio tienen fundamento, quiere estar acompañada en el parto. Por la cuarentena su médico le adelantó los estudios correspondientes, para evitar complicaciones porque conseguir turnos y vacunarse se ha vuelto una odisea.
“Mi obstetra me contó que había estado haciendo cesáreas y partos sin los estudios de electrocardiograma, lo que conlleva un riesgo”, dijo y detalló que tuvo que recurrir a una bioquímica amiga para poder realizarse un hisopado para un cultivo que no estaban haciendo.
“Es una situación muy diferente a las que todas las embarazadas nos imaginamos en algún momento y eso desespera un poco. Se vive con angustia por no tener un abrazo en un momento tan especial y porque no van a conocer a la bebé mis afectos”, confesó.
Para la futura mamá, el lado positivo es que se está promoviendo el parto natural porque quieren evitar que se hagan cesáreas. “Esto nos permite que se respeten los tiempos de la mujer y que no se nos apuren como sucedía antes”, contó.

Los barbijos en el parto y protocolos para dar de mamá
Mónica Rinaldi, de la Dirección de Maternidad e Infancia, indicó que los protocolos son los mismos tanto para hospitales públicos y privados. En tanto, aclaró que dependerá de cada nosocomio permitir o no que ingrese a la sala de parto, mientras que sí está prohibido que la pareja ingrese al quirófano como se acostumbraba antes de la pandemia.
“La recomendación es el distanciamiento social, si bien existe la ley de parto respetado, siempre que se pueda se garantizará que la gestante esté con un acompañante, pero dependerá del número de personas que deban ingresar a la sala”, dijo.
Refirió que por lo general se está concediendo que entre el padre en el momento del periodo expulsivo y que todos deben contar con las medidas de protección como barbijos y los profesionales de la salud también están ataviados con todos los cuidados posibles.
“Si bien no hemos tenido casos de embarazadas con coronavirus en la provincia, tenemos preparada una sala de parto que se puede convertir en quirófano especialmente acondicionada y personal médico diferenciado para la atención de mamás infectadas o casos sospechosos”, detalló.
Y agregó: “Si la mamá se siente bien puede estar el bebé con ella, pero a una distancia de 2 metros y amamantarlo poniéndose un barbijo e higienizándose previamente”.
Sostuvo que no se cambió nada en lo que respecta a los controles del bebé. “Deben estar 36 horas como mínimo porque se deben realizar diferentes pruebas y vacunas al recién nacido”, contó.

La inscripción de recién nacidos
Para registrar a los niños, el Registro Civil de Mendoza generó un sistema de turnos para inscribirlos y para muchos padres esto se volvió otra complicación. No se dan de alta en la ANSES y tampoco pueden inscribirlos en la obra social.
“Tuve que ir a la Casa de Gobierno para registrarla pero como no podemos sacar a la beba, no están haciendo los DNI. Sin embargo, la obra social nos pidió la partida de nacimiento y el cuil de la nena, pero aún ANSES no le da de alta por lo que no podemos avanzar”, detalló Mariano García que aun no recibe respuestas del organismo.
En coincidencia, Mario está esperando el turno para registrar a su hija.
Según detalló el Gobierno, los progenitores deben solicitar turno para la inscripción de los recién nacidos mediante WhatsApp al 261 256 6468; al correo electrónico registrocivil@mendoza.gov.ar o al 148, opción 5, indicando:
- Nombre, apellido y DNI de la madre.
- Número de teléfono celular de contacto.
- Fecha de nacimiento del niño o niña.
- Hospital, clínica o sanatorio en el que se produjo el nacimiento.
En el caso de la inscripción de recién nacido debido a urgencias médicas, los progenitores deben comunicarse al teléfono 0261 4245561, de 9 a 14. También, a través del WhatsApp, solo mensajes, al 0261 5974877, o al correo electrónico urgenciasregistrocivil@mendoza.gov.ar.
