El Consejo  Federal de Educación definió nuevos indicadores de riesgo para la vuelta a las clases presenciales. De acuerdo con estos parámetros, la situación de Mendoza es de alto riesgo -en rojo- por la circulación comunitaria y la ocupación de camas críticas.

Los indicadores funcionan como un semáforo: hay tres niveles, bajo -verde-, medio -amarillo- y alto -rojo-. A su vez, estos niveles se describen por tres variables: niveles de transmisión; razón entre casos nuevos entre las últimas dos semanas y las dos anteriores; por último, el porcentaje de ocupación de camas de unidad en cuidados intensivos. 

De esta manera, Mendoza se ubica en una de las provincias con alto nivel de contagio y con un alto porcentaje de ocupación de cuidados intensivos en los hospitales, situación que hasta el momento ronda en el 80%. 

Por caso, en el último informe semanal que brinda el Ministerio de Salud, se detalla que la ocupación de camas en UTI es del 87%

Los indicadores deben ponerse en contexto con los nueve puntos que establece el protocolo, a razón:

• Bajo riesgo: reanudación escalonada y progresiva de las clases presenciales en todos los niveles educativos y modalidades en el marco del protocolo y lineamientos establecidos en la Resolución CFE N° 364/2020 y otras especificaciones.

• Mediano riesgo: actividades educativas no escolares (artísticas, deportivas, recreativas, de apoyo escolar u otras) destinadas a niños, niñas, adolescentes y jóvenes en grupos de no más de diez personas preferentemente al aire libre; actividades presenciales de cierre del año para estudiantes del último año de nivel primario y de nivel secundario.

La vuelta a clases presenciales progresiva solo será posible en los distritos que registren bajo riesgo y deberán cumplirse los nueve puntos enunciados y las condiciones institucionales y sanitarias previstas en el protocolo marco aprobado el 2 de julio.

En relación a las actividades de revinculación, serán posibles en aquellas zonas que presenten un grado de riesgo medio.