Tras la crisis social que vivió Chile en octubre de 2019, había incertidumbre sobre cómo se comportarían los turistas argentinos en la temporada de verano. Los comerciantes de Viña del Mar aseguraron que las visitas disminuyeron “notablemente” y que el comportamiento de los argentinos frente a las compras cambió: ya no llevan electrodomésticos y sólo se inclinan por ropa y calzado con descuentos.

Lejos quedó aquellas temporadas donde había kilómetros de cola en el complejo fronterizo Los Libertadores. El estallido social en el vecino país y el impuesto del 30% a las compras realizadas en el exterior hicieron que los argentinos – principalmente los mendocinos- cambiaran su destino para vacacionar este 2020.

A pesar del intento del municipio de Viña del Mar de atraer al turismo argentino, las calles lucen con pocos autos con patente argentina en medio de comercios con persianas bajas y bancos “blindados”. Es que aún la atmósfera social no se recupera de lo ocurrido hace algunos meses atrás.

Uno de los sectores más golpeados es el comercio. Durante varios años, los shoppings chilenos fueron el atractivo principal de los argentinos para comprar ropa, calzados pero sobre todo televisores, computadoras y celulares.

“Hay muy pocos argentinos este año y ya no compran nada de electrónica. Sólo algo de ropa y lo que está con mucho descuento”, señaló Iván Vargas, empleado de tiendas París.

El comentario de repite en las principales tiendas de la costa chilena: “No hay argentinos”. En en esta misma línea, Javiera Paz de Ripley agregó: “Antes vendíamos cientos de televisores en un sólo día, ahora ni con las ofertas se lo llevan”.

Darío Andreola, uno de los mendocinos que viajó a Chile, indicó que “hay muchas ofertas en ropa y en algunos casos, conviene pero con el 30% un televisor ya no vale la pena porque te conviene sacarlo en cuotas en Argentina”.

“Antes podíamos comprarnos la ropa de todo el año y ahora solamente llevamos algunas cosas de oferta”, contó otra mendocina.