El padre Pato de Malargüe, ya tiene antecedentes de censura en su devota trayectoria. Se opuso a que Víctor Heredia hiciese en Malargüe, Toqui Ongoy, magnífica obra que habla de la conquista española y reivindica a los pueblos originarios. Se opuso también a la llegada de Bersuit Vergarabat al departamento por considerarlos pornográficos. Pues bien, el jueves a la noche se estaba desarrollando el 25º aniversario de la Fiesta Nacional del Chivo.
En escena, los miembros del excelente coro mendocino Lutherieces, que tienen en su repertorio canciones de Les Luthiers, estaban haciendo, vestidos de frailes, la canción Educación sexual moderna, cuando, de pronto, ¡oh, nooo! ¡detente pecadore!, interrumpió en el escenario el padre Pato, tomó un micrófono y dijo que no iba a permitir que continuaran, porque lo consideraba una falta de respeto a la religión. Claro, no hubiera dicho lo mismo si los chicos hubieran contado un cuento de judíos, de los que abundan. “Acá somos todos católicos”, dijo, “y no voy a permitir que manchen mi castidad”.
¿Machen su castidad? ¿Qué pasó? ¿Lo quisieron violar? ¿Le mostraron una revista pornográfica? ¿Lo hicieron ver a la fuerza el programa de Tinelli? ¿Se burlaron de su virginidad? Hacer humor es algo delicado, porque muchas veces estamos a pasitos de herir sensibilidades religiosas, políticas, sociales. Hay que ser muy cuidadoso, y los chicos de Coral Lutherieces aparte de ser excelentes artistas son muy respetuosos. Yo he trabajado con ellos y me jacto de haberlo hecho. Escuchen ustedes parte de la letra de la canción que estaban cantando cuando los interrumpió la prepotencia.
“Los jóvenes que desean salvarse deben seguir nuestro consejo, para tener una vida apacible. Ahora que están creciendo, ya pueden saber muchas cosas, para que tengan buena información, les cantaremos esta alegre canción: dubi dubi du. Ya es hora de hablar de sexo, y podrán evitarse daños.Ya tienen edad suficiente, ya van a cumplir treinta años, dubi dubi du. Lo primero de lo que hay que hablar es de lo que hacen el hombre y la mujer. Hay que nombrarlo bien clarito, para que se pueda entender, eso se llama… dubi dubi du.
Cada vez que salgas con un desconocido y hagas el..dubi dubi du, no debes descuidarte, debes tener cuidado, porque puedes contagiarte, ¡porque es pecado! El principal riesgo de contagios, es cuando se hace dubi dubi a lo loco. En el matrimonio no hay peligro ¡claro!, porque se hace muy poco”. Yo digo, es ingenua, casi es pava la letra. Juzguen ustedes si merece ser conceptuado como una suciedad a la castidad. ¡Por favor! El fundamentalismo religioso no sólo está en Medio Oriente, tiene ramificaciones. No creo que Dios tema caer en ridículo, no lo creo. No puedo admitir la soberbia en religión alguna, no puedo.
