El desarrollo del conocimiento y la recuperación económica pueden y deben vincularse, cada vez más, bajo una premisa clave: apoyo oficial a las investigaciones en ciencia y tecnología.
Tal como informamos en esta edición, hay mendocinos que desde hace años trabajan no sólo para crear soluciones de alto impacto, como puede ser el desarrollo de una vacuna, sino que también ponen la ciencia al servicio de la comunidad, intentando dar respuestas a las poblaciones más vulnerables.
Por eso, vale doble el esfuerzo de estos científicos que realizan sus labores con dificultades, sin claudicar en sus objetivos. De ahí la importancia de que el Estado potencie el sector y brinde también una salida a los problemas que aquejan a la nación, apostando por la innovación, con profesionales altamente calificados. Así se podrá dar batalla a las demandas que empieza a exigir el mundo que viene.