La titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, visitó hoy sorpresivamente la Casa de Gobierno, aunque se retiró sin formular declaraciones a los periodistas que la abordaron en uno de los ingresos al edificio oficial.
Fuera de agenda, Bonafini estuvo entre las 10,30 y las 11 en la Casa Rosada y si bien oficialmente no se informó a la prensa, se especulaba que habría abordado con el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, la controversia generada por el uso de los fondos de la asociación que encabeza.
Enfundada en un poncho rojo, pantalones negros y un sombrero, la dirigente de derechos humanos rehusó realizar declaraciones a los periodistas que la abordaron a la salida de la Casa de Gobierno de la avenida Rivadavia, cuando se retiraba en un vehículo de la fundación.
La presencia de Bonafini se produce en medio de la controversia surgida por el supuesto manejo irregular de los fondos que realizó su ex apoderado Sergio Schoklender, quien se desvinculó de la entidad el 8 de mayo pasado.
Aunque Schoklender alegó haberse alejado de la institución por “proyectos personales”, se difundió que Bonafini lo echó al haber descubierto un enorme agujero en las finanzas, vinculado al manejo de los fondos públicos para construir viviendas, a través de la Fundación Sueños Compartidos.
Bonafini, tras tomar estado público el escándalo, evitó primeramente realizar declaraciones, pero luego se despegó, y ayer calificó de “traidores y estafadores” tanto a Sergio como a Pablo Schoklender, su hermano, quien también cumplía funciones en Madres.
Al referirse a la causa judicial iniciada por estos supuestos manejos irregulares, declaró a medios oficialistas que “se está investigando muy seriamente para que vayan presos los que tengan que ir” y se diferenció: “Una cosa son los Schoklender y otra cosa son las Madres”.
Bonafini y Schoklender, en una fiesta de disfraces
En la tapa del diario Libre se publican fotos de Hebe de Bonafini y de Sergio Schoklender en una fiesta de disfraces que tuvo lugar en la casa central de las Madres.
La presidenta de esa organización está disfrazada del hada mala de La bella durmiente, y el ex apoderado de la Fundación aparece con los hábitos de un cardenal. Las fotos datan de fines de 2009.
