El anuncio del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre un entendimiento avanzado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) fue recibido con cautela por los analistas de J.P. Morgan, quienes destacaron dos aspectos clave en su evaluación: la capacidad del Banco Central para acumular activos líquidos y la sostenibilidad del régimen cambiario.
En un informe titulado “Argentina: Macro Cocktail: IMF, Jan’25 activity and 4Q current account surplus”, difundido el este jueves, los economistas Diego W. Pereira y Juan Goldin señalaron que la revelación del monto del nuevo programa no disipó la incertidumbre del mercado.
“El intento de mitigar la incertidumbre revelando el monto del programa no logró impactar significativamente en los spreads de crédito, probablemente debido a la falta de información detallada y al escaso seguimiento por parte del FMI“, indicaron.
Caputo había anunciado que el Gobierno negociaba un acuerdo con el FMI por 20.000 millones de dólares, acompañado de aportes de otros organismos multilaterales, con el objetivo de elevar las reservas brutas del Banco Central de 26.200 millones a 50.000 millones de dólares.
Según el reporte de J.P. Morgan, la estrategia oficial buscaría asegurar desembolsos iniciales significativos para reforzar las reservas mediante recompras de deuda por parte del Tesoro.
Sin embargo, la respuesta del FMI fue más cautelosa. “Las discusiones sobre un nuevo programa están muy avanzadas e incluyen un paquete de financiamiento sustancial, cuyo tamaño será determinado finalmente por el Directorio“, comunicó el organismo, aclarando que los desembolsos se realizarán en tramos a lo largo del programa.
Para J.P. Morgan, esta diferencia en la comunicación contribuyó a que el anuncio no lograra reducir las expectativas del mercado. “Los mercados siguen siendo escépticos en ausencia de respaldo explícito del FMI o detalles concretos del programa”, advirtieron los analistas.
El régimen cambiario fue otro punto central en el análisis. “No se revelaron detalles sobre su evolución y las autoridades continúan negando la posibilidad de una devaluación significativa”, destacaron Pereira y Goldin.
No obstante, los precios implícitos en los instrumentos financieros emitidos ese día sugirieron una corrección adicional del 6% por encima del crawling peg del 1% mensual. “El tipo de cambio implícito entre los títulos en moneda local y los ajustables por tipo de cambio sugiere una corrección del 6% adicional al crawling peg del 1%”, explicó el informe.
La falta de definiciones en materia cambiaria dejó abierto el panorama y reforzó la incertidumbre. “El esquema sigue incompleto sin una hoja de ruta clara sobre el régimen cambiario“, sostuvo el reporte, subrayando que la credibilidad de la política cambiaria y la acumulación efectiva de reservas líquidas serán determinantes para la respuesta de los inversores.
Pese al tono cauteloso, J.P. Morgan reconoció que el avance en las negociaciones podría tener un impacto relevante si se traduce en condiciones claras y respaldadas por acciones concretas. “El anuncio por sí solo no fue suficiente para reanclar expectativas ni reducir las primas de riesgo”, concluyó el informe. Además, advirtió que la falta de coordinación en la comunicación entre el Gobierno y el FMI refuerza la necesidad de mayor claridad en la estrategia económica del país.
