El secretario de Defensa del Reino Unido, Wes Streeting, aseguró este sábado que su país está preparado para defender militarmente las Islas Malvinas ante un eventual ataque argentino. El funcionario también cuestionó al presidente Javier Milei por sus reclamos de soberanía y sostuvo que las Fuerzas Armadas argentinas no cuentan con la capacidad necesaria para tomar el archipiélago.

En una entrevista atribuida al diario británico The Sun, Streeting comparó la situación militar actual con la guerra de 1982 y afirmó: “Esto no es 1982. Los argentinos no tienen la capacidad de tomar las Falkland, y nosotros sí tenemos la capacidad de defenderlas”.

Consultado sobre si Londres podría proteger militarmente las islas en caso de que la Argentina enviara buques de guerra, el funcionario respondió afirmativamente.

Las declaraciones se producen en medio de un nuevo enfrentamiento diplomático entre ambos países por la soberanía del archipiélago y las actividades de exploración y explotación de hidrocarburos en sus aguas circundantes. A principios de septiembre, Milei anunció que impulsaría sanciones contra las empresas petroleras que operan en la zona sin autorización argentina.

Las críticas del Gobierno británico a Javier Milei

Durante la entrevista, Streeting también cuestionó los argumentos del mandatario argentino y rechazó los reclamos de soberanía que viene sosteniendo su administración.

“Lo que hemos visto del presidente de la Argentina es lo mismo que escuchamos de los argentinos año tras año: quejarse por las Falkland, decir que son suyas”, expresó.

El funcionario acusó a Milei de repetir una “misma propaganda falsa” y sostuvo que, desde la perspectiva británica, la disputa quedó resuelta después de la guerra de 1982.

“Esta cuestión se resolvió en 1982 y sigue siendo la voluntad de la abrumadora mayoría de los isleños, que eligen ser británicos”, manifestó.

La posición británica se contrapone al reclamo histórico de la Argentina, que sostiene que las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, junto con los espacios marítimos circundantes, forman parte de su territorio.

La Argentina reclama la reanudación de las negociaciones bilaterales para encontrar una solución pacífica a la controversia. La Organización de las Naciones Unidas reconoce la existencia de una disputa de soberanía entre ambos países y ha solicitado reiteradamente que retomen el diálogo.

La explotación petrolera reavivó el conflicto

El enfrentamiento diplomático se intensificó durante septiembre, después de que Milei anunciara nuevas medidas contra las empresas que desarrollan actividades hidrocarburíferas en las aguas próximas a las Malvinas.

El mandatario argentino adelantó su intención de enviar al Congreso un proyecto para reforzar las sanciones contra las compañías que operen sin autorización nacional.

Uno de los principales focos del conflicto es el yacimiento Sea Lion, cuya explotación está a cargo de las empresas Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration. El proyecto concentra parte de las expectativas de desarrollo petrolero en las aguas del Atlántico Sur.

Desde Londres rechazaron los planteos argentinos y ratificaron su posición sobre el archipiélago. A comienzos de septiembre, Streeting ya había manifestado que el compromiso británico con las islas era absoluto y que su Gobierno defendería el derecho de autodeterminación de sus habitantes.