A menos de dos semanas del balotaje presidencial entre Sergio Massa y Javier Milei, en el país se multiplican los sondeos de opinión en busca de datos sobre lo que podría ocurrir el 19 de noviembre.

El panorama es de gran incertidumbre y de operaciones cruzadas. Los antecedentes no colaboran tampoco para aclarar el panorama: en las Primarias del 13 de agosto, sorprendió Milei al convertirse en el precandidato más votado, pero en las generales del 22 de octubre, Massa quedó primero. Todo esto en medio de la debacle de Juntos por el Cambio.

Pasado el shock inicial y las operaciones surgidas desde el peronismo que intentaron instalar la idea de que Milei podía bajarse de la segunda vuelta electoral, las últimas encuestas reflejan un escenario parejo y un final abierto, con cierta tendencia favorable para el economista.

Si bien algunos de esos sondeos muestran al libertario levemente arriba, en su equipo de campaña no se relajan. “Hay encuestas que lo ponen arriba a Javier. No tenemos claro cuánto es cierto y cuánto es operación. No nos manejamos con eso. Sabemos que la elección será reñida y que va a demandar mucho esfuerzo la fiscalización. Cada voto cuenta”, describió una alta fuente de La Libertad Avanza (LLA) al diario La Nación.

Uno de los sondeos con resultados más llamativos que abona esa hipótesis de “trampa” fue la difundida por Inteligencia Analítica, que comanda Sebastián Galmarini, cuñado de Massa, que pone al Milei al frente. La sospecha es que el massismo prefiere decir que el libertario está arriba para no relajar a sus votantes y a los que temen un triunfo del economista.

En tal sentido, Milei -quien recientemente recibió el apoyo de Mauricio Macri y Patricia Bullrich– ya definió los dos objetivos centrales de la recta final de la campaña: “Destruir la campaña del miedo que viene desde Unión por la Patria y dejar en claro que la batalla es contra el populismo”, resumió un integrante de su mesa chica.

Por otra parte, con vistas al tramo final de la campaña, ambos postulantes intensificarán sus visitas a distintos puntos del país, mientras en paralelo se alistan para el debate obligatorio del 12 de noviembre.

En los comicios del pasado 22 de octubre, Massa (Unión por la Patria) obtuvo el 36,78% de los votos, y Milei logró el 29,99%. El foco de ambos equipos de campaña está en seducir a los votantes que en octubre optaron por otros candidatos, principalmente en el 23,81% del electorado que votó por Bullrich.

Qué dicen las encuestas

Pese a que prácticamente ninguna consultora reflejó el impacto de Milei en las Primarias ni el avance de Massa en las Generales, los sondeos para la segunda vuelta se multiplican. Estos son algunos de los resultados generales de esas encuestas:

  • Inteligencia Analítica. Milei 43,3% y Massa 43,1%.
  • Atlas Intel. Milei 52% y Massa 48%.
  • Aresco. Milei 46,6% y Massa 42,4%.
  • Zuban Córdoba. Massa 45,4%, Milei 43,1%.
  • Proyección Consultores. Massa 44,6% y Milei 34,2%.
  • CB Consultora. Milei 50,7% y Massa 49,3%.

Recalculando

Para el balotaje, Milei ha dejado de lado su discurso “anticasta” y ahora apunta al “cambio” y a “derrotar” al kirchnerismo, el eslogan que la propia Bullrich había adoptado para su fracasada campaña.

En la vereda contraria, desde el oficialismo refuerzan los mensajes de advertencia sobre los efectos del ajuste económico que pregona Milei y el perfil “antiderechos” y autoritario que achacan al libertario. Massa, además, insiste en que, de ganar, formará un “Gobierno de unidad”, al que sumará dirigentes incluso opositores.

“El resultado continúa siendo abierto e incierto. Es difícil saber con certeza las consecuencias que pueda tener en el resultado la injerencia absoluta del expresidente en la comandancia de la campaña de Milei. Además de resquebrajar a Juntos por el Cambio, está generando fugas en el espacio libertario por haberse diluido la bandera anticasta”, apuntó la consultora Epyca en un informe.

El comportamiento de quienes votaron por Bullrich no está claro ante la segunda vuelta: según sondeos recientes, la mayoría optaría por Milei, pero un porcentaje no menor votaría por Massa y otra buena porción votaría en blanco.

La incertidumbre también se cierne sobre el electorado que votó en primera vuelta por Juan Schiaretti, del frente peronista disidente Hacemos Por Nuestro País, que obtuvo el 6,73 % de los votos.

El otro núcleo de votantes es el de la izquierda: Myriam Bregman, que obtuvo el 2,70 % de los votos, ha decido no apoyar ni a Milei ni a Massa, pero su electorado, que por ideología rechaza el discurso libertario, podría en parte votar al ministro de Economía para intentar evitar un triunfo de La Libertad Avanza.

Los esfuerzos de los candidatos también apuntan a captar el interés de quienes en octubre no acudieron a las urnas (el porcentaje de participación fue del 77,04 %) y a convencer a los indecisos y a los que tienen decidido votar en blanco o directamente no ir a sufragar.

En todos esos grupos del electorado está la llave para que uno u otro acceda a la Casa Rosada el próximo 10 de diciembre, en un escenario en el que los sondeos -fallidos tanto en las primarias de agosto como en las generales de octubre- discrepan sobre si será Massa o Milei el ganador, aunque coincidiendo que la diferencia entre ambos es muy estrecha

Fuente: con información de EFE, La Nación y Clarín.