Antes de convertirse en pontífice y de confirmarse su visita apostólica a la Argentina, Robert Francis Prevost -el papa León XIV– ya conocía el país. Estuvo al menos en dos oportunidades mientras se desempeñaba como superior general de la Orden de San Agustín, cargo que ocupó entre 2001 y 2013.
Su primer viaje fue en agosto de 2004, cuando permaneció alrededor de dos semanas en una visita institucional a las comunidades agustinas. La agenda comenzó en Buenos Aires, donde participó del Congreso Agustiniano de Teología e inauguró la Biblioteca Agustiniana en el barrio de Villa Pueyrredón, cerrando una de las jornadas con una exposición sobre los agustinos y el estudio de la patrología. La actividad culminó con una misa en la parroquia San Agustín, en Recoleta, presidida por el entonces arzobispo de Buenos Aires, Jorge Mario Bergoglio, el futuro papa Francisco.
Durante ese mismo viaje, Prevost recorrió las provincias de Salta, Tucumán, Catamarca y Mendoza, donde mantuvo encuentros con sacerdotes, religiosos y fieles, y celebró misas.
En 2013 regresó a la Argentina, también como superior general de la congregación, para participar de la ordenación de monseñor Alberto Bochatey como obispo auxiliar de La Plata, con quien mantenía una estrecha relación dentro de la Orden de San Agustín desde sus años de formación en Roma.
Ahora, ya como jefe de la Iglesia Católica, León XIV volverá al país entre el 8 y el 11 de noviembre, en el marco de una gira sudamericana que también incluirá Uruguay y Perú.
