Un ciudadano argentino fue detenido en Venezuela junto a un español y a un búlgaro por un supuesto plan conspirativo. Los tres se suman a los 17 extranjeros encarcelados recientemente en el citado país por su presunto vínculo con una operación contra las elecciones del próximo domingo.

Durante su programa semanal transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), Diosdado Cabello, el número dos del régimen de Nicolás Maduro, aseguró que los detenidos formaban parte de un grupo más amplio de 38 personas, entre ellas 17 extranjeras, acusadas de ser “mercenarios” con intenciones de generar violencia en el marco electoral.

Según dijo, los arrestados planeaban usar explosivos y atentar contra infraestructuras estratégicas, aunque no presentó pruebas concretas que respalden estas afirmaciones.

El funcionario también arremetió directamente contra la líder opositora María Corina Machado, a quien responsabilizó del presunto complot, sin ofrecer fundamentos ni evidencias. “Ella está detrás de esto”, sostuvo Cabello, en una declaración que refuerza el tono intimidatorio del oficialismo frente a la disidencia política.

En paralelo, el régimen anunció el despliegue de más de 412.000 efectivos militares como parte del dispositivo de seguridad electoral, lo que ha sido interpretado por sectores críticos como una medida de militarización del proceso. Además, se suspendieron todos los vuelos procedentes de Colombia, bajo la acusación de que ese país estaría facilitando el ingreso de presuntos mercenarios.

Las denuncias del chavismo llegan en un contexto de creciente presión internacional y cuestionamientos por parte de organizaciones de derechos humanos, que alertan sobre la falta de transparencia, la persecución a candidatos opositores y las restricciones al pluralismo político