Un paquete que llegó a la sede de la Sociedad Rural, en el barrio porteño de Palermo, dirigido a su presidente, Nicolás Pino, explotó cuando lo abrió su secretaria, Pamela Sousa.
La empleada que manipuló el paquete, que escondía explosivos y que llegó a detonar, sufrió un hematoma en la cara y fue trasladada al Hospital Fernández de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Además de ella, otras tres personas también fueron atendidas tras inhalar el humo que desprendió la encomienda.
Tras la alerta, los policías acudieron hasta el predio de la Sede Social de la SRA, sobre la calle Juncal. En una foto tomada en el lugar después de la detonación se observa el escritorio con partes quemadas.
Casi al mismo tiempo había llegado otra encomienda dirigida a Marcos Pereda Born, vicepresidente de la entidad y, por lo ocurrido, se lo relacionó con el anterior.
Sin embargo, el segundo paquete llevaba un decodificador que había sido comprado y era esperado por Pereda Born, según comprobó el personal especializado de la Brigada de Explosivos de la Policía de la Ciudad.
Los investigadores buscan determinar cómo fueron confeccionados los paquetes y qué químicos llevaban. La causa quedó a cargo de Daniel Rafecas, que subroga a Sebastián Casanello, en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 7.
