La quinta Marcha Federal Universitaria al Congreso derivó este jueves en violentos incidentes entre manifestantes y efectivos de Gendarmería en la zona de Rivadavia entre Callao y Rodríguez Peña, mientras el acto central transcurría del otro lado del escenario.
Distintos grupos iniciaron una intensa pedrea contra la formación que custodiaba el vallado del palacio legislativo, y las fuerzas respondieron con balas de goma, gas lacrimógeno y un camión hidrante. Al menos 25 detenidos.
Los enfrentamientos también dejaron un saldo de cuatro efectivos heridos: tres de Gendarmería y uno de Prefectura, lesionados por el impacto de elementos contundentes. El gas lacrimógeno, en tanto, llegó hasta el interior del recinto. Según fuentes parlamentarias, el efecto se sintió en el anexo del Congreso, donde varios diputados debieron retirarse tras sentirse descompuestos. Entre ellos, la diputada Cecilia Moreau tuvo que recostarse para recuperarse. “Nunca había pasado esto, le pusieron más fuerza al gas”, señalaron.
La movilización había congregado a miles de personas con el reclamo de la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, ratificada en cinco oportunidades por el Congreso y cuya implementación sigue bloqueada por el gobierno de Javier Milei. El acto central comenzó según lo previsto alrededor de las 16, con oradores de gremios y del ámbito educativo, aunque los estruendos de los enfrentamientos y la lluvia intensa complicaron la permanencia en la plaza.
Quienes protagonizaron los disturbios portaban máscaras, cascos y banderas de partidos de izquierda, y se diferenciaron de los estudiantes, docentes y trabajadores universitarios que participaron de la marcha. Durante los enfrentamientos se vivieron escenas de tensión: manifestantes recogían los gases lanzados por Gendarmería, los sumergían en tachos con agua e intentaban devolverlos, mientras los efectivos hacían lo propio con las piedras arrojadas.
La jornada coincidió con el intento de la oposición en Diputados de derogar el DNU 70/2023, el decreto que desreguló cientos de actividades al inicio de la gestión libertaria, aunque el oficialismo logró evitar el quórum gracias a un puñado de ausencias clave de gobernadores aliados.
Desde el Gobierno, la funcionaria Alejandra Monteoliva cuestionó a los responsables de los disturbios: “Los mismos violentos de siempre. Quieren imponer el caos, desafiar a las Fuerzas de Seguridad y convertir las calles en una zona liberada. El derecho a manifestarse no es un permiso para ejercer la violencia”.
En cuanto a los civiles, el SAME confirmó que atendió a dos personas durante los incidentes: un hombre que recibió un control clínico en el lugar y una mujer de 57 años con síntomas compatibles con un ACV, que fue trasladada al Hospital Ramos Mejía.
Con información de Infobae y La Nación.
