El juicio que llevó al cura Julio César Grassi a sentarse en el banquillo de los acusados finalizará hoy cuando los jueces Luis Andueza, Jorge Carrera y Mario Gómez se expidan por los 17 hechos de abuso sexual y corrupción de menores denunciados por tres jóvenes de la Fundación Felices Los Niños.

    A pocas horas de escuchar la sentencia, el cura dijo que pasó todo su día “de retiro espiritual” y aseguró que no puede pensar que la Justicia fallará en su contra, “porque eso implicaría que ganó el mal”.

    El sacerdote, que hoy escuchará la decisión del Tribunal Oral 1 de Morón dijo que está tenso, “porque este es un fallo importantísimo para mi vida y para la vida de la fundación”. Hoy a las 14, el Tribunal se sentará en la sala para leer la sentencia, después de haber encabezado 200 audiencias desde el 19 de agosto del 2008, hace más de nueve meses.

    Los fiscales Alejandro Varela y Carolina María Rodríguez pidieron una condena de 30 años de prisión por los 17 hechos de abuso sexual, amenazas coactivas y la corrupción de menores, todos los delitos por los que fue acusado en noviembre del 2002. Los jueces también decidirán si Grassi, de ser condenado, quedará detenido en el momento o cuando Casación dicte la sentencia firme.

    Por su parte, los abogados querellantes pidieron distintas condenas: Jorge Calcagno solicitó una pena de 25 años por 10 hechos denunciados por Luis; Sergio Piris solicitó 20 años de prisión por dos hechos denunciados por Gabriel; y Juan Pablo Gallego, abogado del Comité Argentino de Seguimiento de la Convención Internacional de Derechos del Niño (Casacidn) solicitó una pena global de 37 años, en representación de los tres jóvenes.

    La defensa del cura pidió al Tribunal la absolución por la totalidad de los hechos, al considerar que no hay pruebas de esas acusaciones.