El riesgo país perforó este viernes la barrera psicológica de las 1.000 unidades, posicionándose en 995 puntos básicos, el nivel más bajo registrado desde el 12 de agosto de 2019, cuando la fórmula Alberto Fernández-Cristina Fernández de Kirchner ganó las elecciones primarias.

Este descenso no solo es un indicativo positivo para los mercados, sino que también representa una oportunidad para que el país avance hacia el acceso a financiamiento internacional, un objetivo que, según adelantó el ministro de Economía, Luis Caputo, podría concretarse en 2025, antes de que Argentina enfrente vencimientos de deuda por aproximadamente u$s5.000 millones en julio de ese año.

Además, los bonos soberanos en dólares registraron una suba cercana al 1% en Wall Street, alcanzando sus valores más altos desde que comenzaron a cotizar en el mercado secundario en septiembre de 2020.

Este repunte de los bonos y la baja del riesgo país son reflejos de la confianza que han generado las recientes medidas económicas del Gobierno, así como de una serie de acuerdos de financiamiento alcanzados por Caputo durante su reciente visita a Estados Unidos para participar en las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial ( BM).

Durante esta gira, Caputo aseguró un compromiso de financiamiento por parte de organismos internacionales que suman alrededor de u$s8.800 millones. Aunque estos fondos no ingresarán de inmediato al país, están destinados a distintos programas en acuerdo con estas instituciones, lo que ha dado una señal de estabilidad en los mercados.

Los especialistas consideran que la obtención de estos recursos es una muestra de la capacidad del Gobierno de asegurar fondos frescos, lo cual disminuye la incertidumbre y allana el camino para una eventual apertura del cepo cambiario, una medida que el mercado y sectores productivos ven como necesarios en el mediano plazo.

El analista de mercados Leonardo Svirsky señaló en diálogo con Ámbito que “las noticias internacionales sobre Argentina son muy lentadoras, y eso ha generado una reacción positiva en los mercados”.

Svirsky prevé que “si la tendencia actual se mantiene, es posible que el rally de bonos continúe y que el riesgo país se mantenga cómodamente por debajo de los 1.000 puntos”.

Otro factor clave en esta tendencia es el compromiso fiscal asumido por el gobierno libertario de Javier Milei. Según Marcelo Bastante, asesor bursátil, la baja del riesgo país refleja una “combinación de factores, donde la solidez fiscal se destaca”, ya que “cada mes el Gobierno reafirma su superávit fiscal y financiero, despejando las dudas respecto a la capacidad de afrontar los vencimientos de 2025.”

Sebastián Menescaldi, economista de Eco Go, destacó además el impacto de políticas que han incentivado el ingreso de dólares al mercado de capitales. Menescaldi explicó que la baja en el riesgo país responde en parte a los flujos de dólares generados por el blanqueo, y, a su vez, a la llegada de capital extranjero que, aunque aún limitada, comienza a afianzarse. “Esta combinación de elementos justifica la baja en el riesgo país y marca un cambio de tendencia en el corto plazo”, afirmó.