Los tipos de cambio alternativos al oficial siguieron trepando este lunes, ante una escasez de dólares de la que no se vislumbra una solución a corto plazo y una inflación superior al 100 % anual que se acelera ante la incertidumbre en un año electoral.
El dólar blue aumentó $20, a un nuevo récord de $462 para la venta, tras tocar un máximo intradiario de $465. Como un reflejo de los desequilibrios que presenta la macroeconomía argentina, la cotización informal ya subió 33% en lo que va del año y ahora supera la inflación acumulada en los primeros cuatro meses del 2023, que rozaría el 30%
La brecha con la cotización oficial llegó al 110% (la más alta en ocho meses), tomando en cuenta el cierre del dólar libre a $462 y el oficial a $220. De esta forma, se aproxima al peligroso nivel de 120% que ya tocó dos veces durante el gobierno de Alberto Fernández.
A la par, los denominados dólares financieros acompañaron la suba. El dólar contado con liquidación (CCL, que consiste en comprar localmente con pesos argentinos acciones o bonos y venderlos en dólares en Wall Street) se incrementó 1,6 %, a $462,32 por unidad.
El dólar bolsa o MEP (que se consigue comprando activos que cotizan a la vez en pesos y en dólares, se pagan en pesos al adquirirlo y se venden en dólares en el mercado bursátil argentino) subió 2,6 %, a $449,02 por unidad.
En el mercado oficial de divisas, el Banco Central aceleró la depreciación, ya que el precio del dólar para la venta al público subió un peso en el Banco Nación, hasta los $218 para la compra y $226 para la venta, mientras que en la plaza mayorista subió hasta los $220,21.
En plena crisis cambiaria, el Gobierno nacional volvió a optar este lunes por el silencio: Alberto Fernández, Sergio Massa y Cristina Kirchner no hicieron alusiones concretas a la nueva suba del dólar blue que volvió a llenar de zozobra los despachos oficiales.
La plaza cambiaria se vio afectada por los rumores de devaluación que corren desde el viernes y la delicada situación que atraviesa el Banco Central (BCRA), en un contexto donde las liquidaciones del agro no aparecen en la cantidad esperada.
Al cierre del mercado, el presidente de la entidad monetaria, Miguel Ángel Pesce, fue convocado a la Casa Rosada.
Según fuentes oficiales, “el presidente Alberto Fernández analizó con el titular del Banco Central la generación de expectativas negativas en mercados marginales del dólar, que no fueron convalidadas en los mercados formales”.
“Pesce sigue, claro”, aseguró un estrecho colaborador presidencial al diario Clarín, intentando minimizar los rumores sobre la salida del funcionario enfrentado con Massa.
El complejo e incierto panorama económico y político mantiene la presión sobre la cotización del blue y los financieros, con un efecto inmediato sobre inflación. En tal sentido, muchas empresas remarcarán sus precios haciendo las cuentas a un tipo de cambio de $450 o $500 para tener un colchón en los próximos meses.
