Desde que el presidente Javier Milei presentó el DNU y la Ley Ómnibus, todas las miradas se centraron en los legisladores de ambas cámaras porque son los responsables de tratarlos en el Congreso de la Nación. Detrás de los cruces entre dirigentes de la oposición y sindicalistas con el oficialismo, se produjo un enfrentamiento de dos importantes funcionarios respecto al debate de los proyectos.

El jefe de Gabinete, Nicolás Posse y el Ministro del Interior, Guillermo Francos, mantienen posiciones opuestas frente al debate y tratamiento que se lleva a cabo tanto con el DNU como con la “Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos”. Las diferencias que mantienen los funcionarios se deben a los roles que ocupan dentro del gobierno de Milei.

Franco es el encargado de buscar los acuerdos con los gobernadores y sindicalistas. En su postura dialoguista, da la posibilidad de que se puedan llegar a realizar cambios en ambos proyectos con tal de que los legisladores o gremialistas den su apoyo a las normativas. En cambio, Posse considera que no se tiene que realizar ninguna modificación y que se tiene que aprobar todo tal cual está.

Obviamente que desde La Libertad Avanza aseguran que no hay ninguna interna en el oficialismo y que los funcionarios solo cumplen con los roles que les toca ocupar. Pero puertas adentros reconocen que “en más de una ocasión” ha habido discusiones entre ellos.

Si te mostrás concesivo, después te piden que bajes todo. Francos logra que se aprueben las leyes y le da volumen político a Milei. Posse hace de límite para regular la balanza y que no nos pasen por arriba”, deslizaron desde LLA.  

A su vez, afirman que Posse es el responsable de mantener la postura del presidente y por eso repite incansablemente que “las propuestas no se tocan”. Mientras que Francos busca garantizarle apoyo y acuerdos al líder de LLA. Pero desde el lado del ministro del Interior afirman que “el absolutismo no funciona y que si no se negocia y se cede en ciertos puntos, no se aprueba nada”. 

Ese comentario no pasa desapercibido luego de que Francos y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello negociaran con sindicalistas de peso diferentes, de acuerdo a cambio de que apoyaran algunos puntos de la reforma laboral.

En el caso del ministro del Interior acordó con diferentes gremios que el límite a la cuota solidaria no iba a estar incluido en la reforma laboral y terminó estando. Esto produjo el enojo de los sindicatos y decidieron cortar el diálogo con el Gobierno.

Mientras que Pettovello negoció que los gremios se adhieran al Fondo de Cese de Desempleo y que den de baja el paro general programado para el 24 enero, a cambio de que revisarían el límite a la cuota solidaria.

Rápidamente, desde el entorno de Milei desestimaron los acuerdos y reafirmaron que la reforma laboral no se modificaría. Como consecuencia, los gremios le coparán las calles del centro porteño.

Estas decisiones produjo cortocircuitos entre la cúpula libertaria, en el que tuvo que intervenir el propio Milei. En ese encuentro, testigos manifestaron que Federico Sturzenegger, el padre del DNU y de la Ley Ómnibus, marcó postura y dejó en claro que “Todo lo controversial se puede revisar y discutir”.

Ahora, tanto los funcionarios y los legisladores de LLA tienen un mensaje claro y es que ambos proyectos se deben aprobar. Solo es cuestión de tiempo y de cómo manejen las futuras negociaciones con la oposición para que el pedido de Milei llegue a buen puerto.