El Gobierno nacional busca acelerar las negociaciones por la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y ahora aceptarían un acuerdo a 10 años de plazo, cuando antes exigían 20 años para pagar. La intención sería cerrar las negociaciones este año, idealmente antes de las elecciones generales de noviembre, en lugar del próximo.
En ese marco, el representante argentino ante el FMI, Sergio Chodos, consideró que Argentina está “muy bien encaminado” en las negociaciones. Según explicó el vocero del organismo multilateral, Gerry Rice, este Programa de Facilidades Extendidas otorga plazos más largos, aunque con condiciones más estrictas en materia de reformas estructurales de la economía exigidas.
“No nos ponemos una fecha específica. Cuanto antes lo tengamos, mejor”, enfatizó Sergio Chodos en declaraciones a la radio AM750, mientras aclaró que debe ser “dentro de un esquema al que le sirva a la Argentina para que sea parte de una solución y no del problema”.
De ese modo, el funcionario destacó la “importancia de llegar a un acuerdo que responda a las necesidades e intereses de los argentinos”. Chodos remarcó que “un deudor que no puede pagar no es bueno para un acreedor tampoco”. “Lo importante es ver por dónde pasa el foco”, analizó, al tiempo que afirmó: “El nivel de deuda insostenible de la Argentina está claro”.
En ese sentido, aseguró que “uno tarda más en reconstruir y renegociar que el proceso de endeudamiento en sí” y apuntó a “la necesidad de encontrar un consenso interior y exterior respecto de cómo seguir”.
“Estamos muy bien encaminados, construyendo escalón sobre escalón. Este acuerdo va a necesitar un nivel de debate y revisión tanto externa como interna. Va a pasar por el Congreso de la Nación”, resaltó y aclaró que “una cuestión es en qué instancia uno llega a un acuerdo base con el staff y otra, en qué instancia va a ser discutido”.
“Se van generando instancias. Una cosa es un entendimiento más general y otra cosa es el acuerdo final aprobado y efectivo. En esa dirección trabajamos en acelerar en la medida de lo posible”, indicó.
“El tema de que pase por el Congreso es para que la sociedad tenga una discusión amplia, para entender que esto va a definir el futuro de la Argentina de por lo menos los próximos diez o quince años”, puntualizó.
