La morosidad continúa creciendo en el sistema financiero argentino y los jóvenes son el grupo más afectado. Un informe privado, elaborado a partir de datos de la Central de Deudores del Banco Central (CENDEU), reveló que casi 4 de cada 10 personas menores de 35 años con préstamos vigentes registran al menos una deuda en situación irregular.

El relevamiento detectó un nuevo deterioro en la capacidad de pago de las familias argentinas. En el quinto mes del año, la mora entre los hogares alcanzó el 12,7%, el nivel más alto desde la salida de la Convertibilidad. En el caso de las empresas, el indicador subió al 3,5%, mientras que el promedio del sector privado llegó al 7,7%.

Según el informe, se trata de la decimonovena suba mensual consecutiva en la irregularidad de los créditos destinados a familias. Hace menos de dos años, la mora rondaba el 2,5%; hoy supera el 12%.

Los jóvenes, los más complicados

El dato más preocupante aparece al analizar la situación por edades. Entre quienes tienen menos de 35 años y cuentan con préstamos activos, casi el 40% registra al menos una deuda en mora, ya sea con entidades financieras o no financieras.

Dentro de ese grupo, la situación es todavía más delicada entre los más jóvenes:

  • Entre 18 y 25 años, el 42,8% tiene al menos un crédito irregular.
  • Entre 26 y 35 años, el porcentaje alcanza el 39,3%.

A medida que aumenta la edad, la morosidad disminuye. Entre las personas de 36 a 45 años, el indicador baja al 31%, mientras que entre quienes tienen entre 46 y 55 años se ubica en el 23,5%.

Más personas quedan fuera del sistema financiero

El informe también advirtió que más del 27% de quienes solicitaron préstamos dejaron de ser sujetos de crédito, debido a los incumplimientos registrados en sus obligaciones financieras.

Esta situación limita el acceso a nuevos préstamos, tarjetas o líneas de financiamiento, reduciendo también la capacidad de consumo de miles de familias.

En las entidades no financieras —que representan cerca del 17% del total de los préstamos otorgados a familias— la morosidad alcanzó el 32,2%, cuando hace apenas un año y medio se encontraba por debajo del 10%.

Los bancos reducen el otorgamiento de préstamos

El estudio sostiene que, para que la mora comience a descender, el crédito debería crecer más rápido que las deudas impagas. Sin embargo, durante los últimos meses el financiamiento prácticamente no avanzó.

Mientras la banca pública logró sostener el nivel de préstamos, los bancos privados redujeron significativamente la oferta de crédito, lo que contribuyó a que aumentara el peso de la morosidad dentro del sistema financiero.

Además, de las 30 entidades con mayor volumen de préstamos a familias, 26 registraron un aumento de la mora respecto del mes anterior, reflejando que el deterioro se extendió a casi todo el sistema.

Qué esperan para los próximos meses

Los analistas consideran que los próximos datos permitirán evaluar si el pago del aguinaldo ayuda a aliviar parcialmente la situación financiera de las familias o si la tendencia alcista de la morosidad continúa.

Mientras tanto, el informe advierte que el crédito difícilmente volverá a convertirse en uno de los principales motores del consumo en el corto plazo, debido a la elevada cantidad de personas que ya perdieron acceso al financiamiento formal.