El Gobierno nacional activó un profundo cambio en el sistema de subsidios a la energía que impactará de manera directa en las facturas de luz y gas de los hogares argentinos a lo largo de 2026.

A través del Decreto 943/2025, publicado en el Boletín Oficial, quedó formalmente en marcha el Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), que reemplaza el esquema de segmentación por niveles de ingresos vigente desde 2022 y redefine el alcance de la asistencia estatal.

La nueva normativa establece un criterio único en todo el país: ya no habrá usuarios clasificados como de ingresos altos, medios o bajos. Desde ahora, solo existirán dos categorías claramente diferenciadas: hogares que reciben subsidios y hogares que pagan la tarifa plena.

El objetivo oficial que se busca alcanzar es focalizar la ayuda en los sectores considerados vulnerables, ordenar el sistema y avanzar en el sinceramiento de los costos reales de la energía.

El acceso a la asistencia estatal queda restringido a los hogares cuyos ingresos mensuales no superen el equivalente a tres Canastas Básicas Totales (CBT), umbral que, según datos del Indec, ronda los $3,77 millones.

Además del ingreso, el Gobierno evaluará la situación patrimonial y los niveles de consumo para definir de manera automática quiénes califican para recibir el beneficio.

Este cambio elimina las categorías intermedias y unifica criterios que antes convivían en distintos regímenes, como la Tarifa Social de Gas o el Programa Hogar. Según el Ejecutivo, la simplificación busca reducir distorsiones y mejorar la asignación de los recursos públicos.

En el caso de la energía eléctrica, los hogares que accedan al SEF recibirán una bonificación del 50% sobre un consumo base. Ese límite será de hasta 300 kWh mensuales durante los meses de mayor demanda —verano e invierno— y de 150 kWh en los períodos templados de otoño y primavera. Todo consumo que supere esos topes se pagará sin subsidio.

De manera excepcional, durante 2026 se aplicará una bonificación adicional transitoria del 25% en enero, que se reducirá dos puntos porcentuales por mes hasta desaparecer en diciembre. De este modo, en el primer mes del año la electricidad contará con un subsidio total del 75% sobre el consumo base.

Para el gas natural por redes, el esquema también introduce modificaciones relevantes. La bonificación del 50% se concentrará exclusivamente en los meses de mayor consumo, entre abril y septiembre, y se aplicará sobre bloques de demanda que varían según la zona geográfica del usuario. Durante el verano, no habrá subsidios regulares para este servicio.

Al igual que en la electricidad, el gas tendrá en enero de 2026 una bonificación excepcional del 25%, que luego se irá reduciendo de forma progresiva hasta su eliminación hacia fin de año.

El rediseño del sistema implica que el Estado bonificará menores volúmenes de consumo que en el esquema anterior. Según estimaciones de la consultora Economía y Energía, los hogares de menores ingresos podrían afrontar incrementos promedio del 20% en electricidad y del 23% en gas respecto de los valores de 2025, aunque el impacto final variará según el mes y el nivel de consumo.

Desde la Secretaría de Energía señalaron que, aun con el nuevo régimen, durante los meses de mayor demanda eléctrica el 66% de los usuarios pagará facturas inferiores a $44.000, mientras que en gas, durante el invierno, el 75% abonará menos de $56.000.

En el caso de las garrafas, los beneficiarios del ex Programa Hogar pasarán a recibir una bonificación equivalente al valor total de una garrafa de 10 kilos en invierno y al 50% del costo durante el resto del año, bajo las reglas del nuevo régimen.

Es importante destacar que -pese a que el decreto fue publicado este viernes- las modificaciones comenzarán a regir una vez que el Poder Ejecutivo haya reglamentado la norma.