La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) confirmó cuál será la situación de los monotributistas que habían rechazado la recategorización de oficio dispuesta por el organismo. La medida alcanza a miles de contribuyentes que cuestionaron el procedimiento y solicitaron una revisión de su caso.

Según informó el ente recaudador, más de 220.000 monotributistas fueron notificados este año con una recategorización automática luego de los controles realizados sobre su actividad. De ese total, alrededor de 24.000 presentaron su disconformidad, lo que dejó el trámite en suspenso hasta que se analizara cada situación.

La recategorización de oficio generó una fuerte polémica debido a que muchos contribuyentes aseguraban haber sido ubicados en categorías superiores por movimientos bancarios que no correspondían a ingresos de su actividad, como transferencias entre cuentas propias, préstamos o acreditaciones personales.

Desde el Gobierno rechazaron esas versiones y aclararon que el procedimiento no toma en cuenta transferencias personales, sino únicamente operaciones comerciales cobradas mediante tarjetas de crédito, débito o códigos QR.

El tributarista César Litvin explicó que la recategorización de oficio está prevista por la normativa cuando existen diferencias entre la información declarada por el contribuyente y los datos que posee ARCA. En ese marco, sostuvo que quienes presentaron un descargo tienen la posibilidad de demostrar que parte de los movimientos detectados no corresponden a ingresos gravados.

La recategorización del monotributo es un trámite obligatorio que se realiza dos veces al año. Para la instancia de agosto de 2026, los contribuyentes tienen plazo hasta el 5 de agosto para revisar si les corresponde mantener, subir o bajar de categoría según los ingresos obtenidos y los demás parámetros establecidos durante los últimos 12 meses.