Alberto Fernández se dirigió este viernes, a las 14, al domicilio de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner en el barrio porteño de Recoleta, donde mantuvieron una reunión por casi 50 minutos.

“Cristina y Alberto estuvieron reunidos a solas y sólo ellos conocen el contenido de la charla”, informaron allegados.

Antes de ingresar al edificio, al que arribó en el auto oficial de contramano por la calle Juncal, desde Montevideo, casi hasta Uruguay, el mandatario no hizo declaraciones ni se acercó al cordón policial donde se apostaron militantes y trabajadores de prensa. 

Fernández decretó para este viernes feriado nacional para que, “en paz y armonía, el pueblo argentino pueda expresarse en defensa de la vida, de la democracia y en solidaridad con nuestra vicepresidenta”, expresó.

Por la mañana, mantuvo una reunión junto a su Gabinete en el salón Eva Perón de la Casa Rosada, donde definieron que los ministros se sumarían a las movilizaciones en aproyo a CFK, quien sufrió un atentado el jueves por la noche.

Además, el Jefe de Estado convocó para las 16 en Casa de Gobierno a representantes “de los sectores sindicales, sociales, empresariales, de derechos humanos y diferentes credos para construir un amplio consenso contra los discursos del odio y la violencia”.