En gran ataque simultáneo, Ucrania diezmó fuertemente las fuerzas aéreas de Rusia este domingo. La operación, bautizada “telaraña“, fue planeada con más de año y medio de antelación.

A partir del uso de drones FPV, el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) destruyó más de 40 aviones de combate rusos. Entre ellos bombarderos estratégicos Tu-95 y Tu-22.

La operación comenzó con la introducción de una gran cantidad de estos drones a territorio ruso por medio de camioneros rusos contratados. La versión más compartida en los medios internacionales señala que estos desconocían lo que estaban transportando y que su cliente era el estado ruso.

Al momento de comenzar el ataque simultáneo, los drones comenzaron a volar desde los pesados rodantes.

Volodímir Zelenski, presidente ucraniano y quien monitoreo toda la operación personalmente, subió un video a sus redes personales donde aseguró que 117 drones fueron utilizados en este ataque, que significó la destrucción del 34% de los portadores de misiles rusos.

El objetivo del ataque fueron los aviones de combate que se encontraban en 3 aeródromos dentro del territorio ruso. En las cámaras de seguridad de estos espacios y de los propios drones se registró la destrucción que los drones provocaron.