La caída de Nemesio Oseguera Cervantes, el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), ha generado una reacción inmediata en la Casa Blanca. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se pronunció sobre el operativo militar en Jalisco, combinando el reconocimiento al éxito táctico con una renovada presión diplomática sobre la administración de Claudia Sheinbaum.
“Un paso necesario, pero insuficiente”
Desde Washington, el presidente Trump calificó la muerte de “El Mencho” como una victoria significativa para la seguridad regional. Sin embargo, fiel a su política de seguridad de “mano dura“, el mandatario estadounidense subrayó que la desaparición física del capo más buscado por la DEA no debe ser el final de la estrategia, sino el inicio de una ofensiva mayor.
Trump reclamó a México “intensificar los esfuerzos“ para desarticular por completo las células operativas y financieras que el CJNG mantiene en ambos lados de la frontera.
“¡México debe intensificar sus esfuerzos contra los cárteles y las drogas!”, proclamó.
Para el mandatario, este es el momento crítico para golpear a la organización mientras enfrenta una crisis de liderazgo.
La exigencia de resultados concretos
De acuerdo con la información de Univisión, Trump fue directo al señalar que la cooperación bilateral debe traducirse en acciones más agresivas contra el narcotráfico. En sus declaraciones de este 23 de febrero, el presidente estadounidense vinculó el éxito de este operativo con la necesidad urgente de frenar el flujo de fentanilo, un tema que sigue siendo la prioridad absoluta de su agenda de política exterior con México.
“Felicitaciones a las fuerzas mexicanas. Abatir a este criminal es un gran logro, pero México debe hacer más. Los cárteles siguen siendo una amenaza para nuestras familias y es momento de erradicarlos por completo“, declaró el presidente Trump.
El desafío para la relación bilateral
La postura de Trump llega en un momento donde la presidenta Sheinbaum ha intentado reafirmar la soberanía nacional y la gobernabilidad tras los narcobloqueos en Jalisco. El mensaje de la Casa Blanca deja claro que, para la administración Trump, la caída de “El Mencho” es una oportunidad para que México acepte una mayor intervención o colaboración estratégica bajo estándares más rigurosos de Washington.
Analistas sugieren que esta presión podría derivar en nuevas condiciones comerciales o de seguridad si México no demuestra un avance sistemático en la captura de otros objetivos prioritarios y la reducción drástica de la violencia en el corto plazo.
