La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, declaró este martes un estado de emergencia local y anunció un toque de queda nocturno en el centro de la ciudad. La medida surge tras varios días de protestas contra redadas anti-inmigrantes, en las que se han registrado disturbios, actos de vandalismo y saqueos.
“He declarado un toque de queda a partir de esta noche a las 8 p. m. en el centro de Los Ángeles para detener a quienes se aprovechan de la caótica escalada del presidente“, escribió la funcionara en su cuenta de X.
“Si no vive ni trabaja en el centro de Los Ángeles, evite la zona. Las fuerzas del orden arrestarán a quienes incumplan el toque de queda y serán procesados“, agregó.
La restricción nocturna se aplicará desde las 20 hasta las 6 de la mañana, y alcanzará a aproximadamente 100.000 personas, en un total de 2.59 kilómetros cuadrados del centro de la ciudad. Si bien aún no se confirmó hasta cuándo se extenderá la medida, estiman que estará vigente durante varios días.
El objetivo es detener la violencia y restaurar el orden ante los recientes disturbios que ya han afectado a múltiples negocios y edificios públicos, provocando una respuesta reforzada por parte de la policía local y de unidades de emergencia.
Según informó la policía de Los Ángeles, al menos 197 personas fueron arrestadas este martes luego de que empezara el toque de queda parcial.
