El ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, autorizó ayer la entrada de combustible para la principal planta eléctrica de Gaza, así como medicinas y suministros médicos a la Franja a partir de mañana, informó un portavoz. Según medios electrónicos israelíes, la medida será puntual, y fue adoptada por el titular de Defensa después de analizar la situación en la Franja de Gaza. Barak dialogó ayer por teléfono con el presidente egipcio, Hosni Mubarak, a quien aseguró que Israel no tiene interés en provocar una crisis humanitaria en Gaza, aunque aclaró que no permitirá que los palestinos continúen disparando cohetes contra el sur del país.
La única planta eléctrica de Gaza, que cubre un tercio del consumo eléctrico de la zona, dejó de operar a última hora de la tarde de ayer, al agotar sus reservas de combustible. El fuel está agotado porque desde el jueves Israel mantiene cerrados todos los pasos fronterizos de la Franja e impide el acceso de ayuda humanitaria a Gaza, en represalia por el lanzamiento de cohetes y proyectiles de mortero contra el sur de su territorio.
IRÓNICO. Por su parte, el primer ministro israelí, Ehud Olmert, afirmó ayer que los residentes en Gaza “pueden caminar”, después de que la principal central eléctrica de la Franja haya cesado la actividad por falta de combustible, del que ya no queda ni para abastecer los vehículos. “En lo que a mí respecta, todos los residentes de Gaza pueden caminar, pero si no tienen gasolina para sus vehículos es por culpa de un Gobierno criminal que no permite a la población del sur de Israel vivir en paz”, dijo Olmert, según informó la radio pública israelí.
MEDITANDO. La Autoridad Nacional Palestina (ANP) evalúa la posibilidad de suspender las negociaciones con Israel, como respuesta a la reciente escalada militar israelí en la Franja de Gaza y la expansión de asentamientos judíos en Jerusalén oriental y sus alrededores. El presidente palestino, Mahmud Abbas, y su equipo negociador “están estudiando cómo responder a las continuas violaciones israelíes en Jerusalén y Gaza”, explicó en Jerusalén Rafik Husseini, jefe de la oficina presidencial palestina. Husseini acusó a Israel de buscar el fracaso de las negociaciones de paz con medidas como el acordonamiento de la Franja de Gaza, que, en sus palabras, significa el castigo colectivo e indiscriminado para 1,5 millones de palestinos.
