Harvard, la universidad más antigua de Estados Unidos. Credit: BBC Mundo

Horas después del ataque que terminó con la vida de dos diplomáticos israelíes en Washington, el Gobierno de Estados Unidos avanzó con una dura restricción para la universidad más importante del país, Harvard, ya que le prohibió matricular en adelante a estudiantes extranjeros.

La decisión de la Casa Blanca fue ejecutada con una carta que la secretaria de Seguridad Interior, Kristi Noem, le envió a Harvard, en la que les notifica “con efecto inmediato” que “el programa de la Universidad de Harvard de Estudiantes y Visitantes Extranjeros ha sido revocado“.

Esto significa que Harvard ya no puede matricular a estudiantes extranjeros y que los estudiantes extranjeros actuales deben transferirse o perderán su estatus legal“, comunicó el Departamento de Seguridad Nacional.

La medida se produjo como parte de la escalada de tensión entre la Casa Blanca y algunas universidades, donde ha crecido la hostilidad contra estudiantes judíos por parte de “agitadores antiestadounidenses y pro-terroristas“, según entienden en el gobierno.

La acusación es directa contra Harvard: “Ha creado un ambiente inseguro en el campus al permitir que agitadores antiestadounidenses y proterroristas acosen y agredan físicamente a personas, incluyendo a muchos estudiantes judíos“.

En el comunicado, Noem sostuvo que la tradicional universidad “tuvo muchas oportunidades de hacer lo correcto. Se negó“. Además, consideró que “es un privilegio, no un derecho, que las universidades matriculen a estudiantes extranjeros y se beneficien de sus mayores pagos de matrícula para aumentar sus multimillonarias dotaciones“.

La funcionaria profundizó sus cuestionamientos, al asegurar que Harvard coordinó con el Partido Comunista Chino para fomentar la violencia y el antisemitismo en el campus universitario.

A mediados de abril, Noem exigió a la universidad que entregue información sobre los estudiantes extranjeros involucrados en protestas o hechos de violencia que pudieran ser deportados.

Que esto sirva de advertencia a todas las universidades del país“, concluyó. Pero puso una condición: Harvard podrá recuperar la matriculación si entrega esa lista en un plazo de 72 horas.

Harvard consideró que la decisión es ilegal. “Esta acción retaliatoria amenaza con causar un daño grave a la comunidad de Harvard y a nuestro país, y socava la misión académica y de investigación de Harvard”, expresó en un comunicado.

La universidad más antigua de Estados Unidos tiene inscriptos a unos 6.800 estudiantes extranjeros en su campus de Cambridge, Massachusetts, una cuarta parte de la población estudiantil.

Con información de La Voz.