Benedicto XVI, el primer pontífice que renuncia en el último milenio explicó algunos detalles de una decisión que quedó en la historia de la Iglesia Católica. Con afirmaciones que se encuentran plasmadas en un libro,  el papa emérito aseguró que no se fue por escándalos en el Vaticano como se había especulado por un tiempo.

A sus 89 años, Joseph Ratzinger explicó que tomó tal decisión del verano de 2012tras regresar ‘muy cansado’ de su viaje a Cuba y México. Asimismo, niega que el escándalo Vatileaks, aquellas luchas por el poder y el dinero entre los altos representantes de la curia, causará su dimisión.

Esta y más explicaciones están plasmadas en el libro titulado ‘Últimas conversaciones’ escrita por el periodista Peter Seewald tras una larga entrevista con Benedicto XVI.

“No, no es cierto en absoluto. Al contrario, las cosas ya estaban claras. Uno no puede dimitir cuando las cosas no están bien, pero sí cuando todo está tranquilo. No se trató de una retirada bajo la presión de los acontecimientos o de una fuga por la incapacidad de hacerles frente”, señaló.

Por otra parte se refirió a la elección de Jorge Mario Bergoglio: “Él asegura que a un comienzo estaba inseguro pero que luego cuando vio cómo hablaba por una parte con Dios y por la otra con los hombres, lo puso muy feliz”.

Sin embargo, el que reveló la causa de la renuncia fue el ayudante personal que tenía Benedicto dentro del Vaticano, monseñor Georg Gaenswin. Señaló que el Papa había planeado renunciar, en un principio, 2014, pero lo hizo con un año de anticipación. ¿Por qué?

La decisión de renunciar fue su edad. Un médico le había advertido Benedicto que ya no podía tomar los vuelos transatlánticos.

Gaenswein explicó que el pontífice había planeado renunciar luego de la Jornada Mundial de la Juventud en Río de Janeiro. El evento popular por lo general tiene lugar cada tres años, y debería haber sido en 2014, pero debido a la Copa del Mundo de fútbol, en Brasil, ese año, se celebró uno antes.
Como el evento se trasladó a 2013 y el Papa no podía asistir bajo las órdenes del médico, decidió renunciar, lo que permitió a Francisco estar en su lugar en la JMJ. “De lo contrario, habría tratado de resistir hasta el año 2014”, dijo Gaenswein.