El ejército ucraniano confirmó este jueves que Rusia disparó un misil balístico intercontinental (ICBM) contra la ciudad de Dnipro, marcando un nuevo nivel de agresividad en el conflicto iniciado en 2022.
Según un comunicado de la Fuerza Aérea ucraniana, el misil fue lanzado desde la región rusa de Astracán y forma parte de una ofensiva que incluye otros ataques con misiles hipersónicos y de crucero.
Es la primera vez que Moscú utiliza este tipo de armamento en el conflicto, confirmaron fuentes militares ucranianas a la agencia AFP. Según el medio Ukrainska Pravda, el misil empleado sería un RS-26 Rubezh, un proyectil de combustible sólido con un alcance de 5.800 kilómetros, diseñado para transportar cargas nucleares de hasta 800 kg, aunque Ucrania afirmó que en esta ocasión no llevaba una ojiva nuclear .
El ataque se produjo entre las 5 y las 7 hora local, según el reporte de la Fuerza Aérea de Ucrania. Además del misil balístico intercontinental, Rusia lanzó un misil hipersónico Kh-47M2 Kinzhal y siete misiles de crucero Kh-101.
Las defensas antiaéreas ucranianas lograron derribar seis de los misiles de crucero, pero no pudieron interceptar ni el ICBM ni el Kinzhal, considerados entre los más avanzados del arsenal ruso. Autoridades locales de Dnipropetrovsk informaron de daños en instalaciones industriales, aunque no se registraron víctimas.
El ataque coincide con un contexto de creciente tensión diplomática, luego de que Estados Unidos, España, Italia y Grecia cerrarán sus embajadas en Kiev ante la amenaza de nuevas ofensivas rusas. Paralelamente, el Ministerio de Defensa ruso aseguró haber derribado dos misiles Storm Shadow británicos, utilizados por Ucrania en recientes ataques contra territorio ruso, en lo que calificaron como una “nueva escalada”.
El Kremlin evitó comentar directamente sobre el uso del misil balístico intercontinental, pero el portavoz Dmitri Peskov reiteró que Rusia busca evitar un conflicto nuclear, acusando a Occidente de “alimentar el conflicto” tras la reciente autorización de Washington para que Ucrania utilice misiles de largo alcance.
Desde el inicio de la invasión, los ICBM, diseñados para recorrer millas de kilómetros y con capacidad nuclear, no habían sido empleados, marcando un preocupante giro en la guerra.
