Funcionarios de la Organización Mundial de la Salud se mostraron altamente preocupados por la situación en Brasil. El país latinoamericano sigue reportando números récord de muertes día tras día y su sistema de salud se encuentra al borde del colapso debido, en parte, a la nueva variante del virus hallada en su territorio.

“Ahora no es el momento para que Brasil o cualquier otro lugar se relaje”, detalló Mike Ryan, el principal experto en emergencias de la OMS.

Al respecto, indicó que “la llegada de las vacunas es un momento de gran esperanza” pero que también podría convertirse en un momento en el que se podría perder “la concentración” en los esfuerzos por contener la pandemia. 

“Creemos que hemos superado esto (la pandemia). No es así”, agregó Ryan. “Los países retrocederán a un tercer y cuarto auge (de los casos) si no tenemos cuidado”, aseguró.

El número de muertos no baja. Y el sistema sanitario de algunas zonas se encuentra completamente colapsado. Lo que más preocupa a las autoridades sanitarias de la OMS es el tráfico de personas con los países limítrofes de la región sur del continente. Le piden a las autoridades de dichas naciones que restrinjan la circulación y endurezcan las medidas sanitarias.

El grupo de expertos que apoya al Gobierno brasileño en la emergencia sanitaria advirtió que las muertes por la enfermedad en el país podrían alcanzar hasta las 3.000 diarias en caso de que la nación no tome medidas contundentes para frenar la propagación del virus. 

La segunda ola de la pandemia en el país está siendo la más mortal, con una media de 1.250 muertes diarias en los últimos 14 días. 

Pero a pesar de estas cifras, el grupo de trabajo, conformado por integrantes del Ministerio de Sanidad y la oficina del jefe de gabinete del Gobierno, indicaron que una mayor restricción a las normas sociales será una tarea difícil de implantar debido a la reticencia del presidente Jair Bolsonaro. 

Tan solo un día antes, el mandatario pidió a los ciudadanos no “lloriquear” después de que la nación acumulara varios días de muertes récord por la enfermedad. Fueron sus últimos comentarios de una larga lista de pronunciamientos en contra de las medidas de distanciamiento y con los que ha minimizado repetidamente la pandemia.

Por su parte, el secretario general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, describió la situación epidémica en Brasil como “muy, muy preocupante” y advirtió sobre una posible propagación regional. “Si Brasil no es serio, seguirá afectando a todo el vecindario”.