La producción de leyes en la Legislatura suele ser dispar, ya que en muchos casos se generan normas que no tienen ningún impacto real en la vida de los mendocinos o, si se aprueban, no se reglamentan.

Sucedió con la de perros peligrosos, cuando, a pesar de haber habido numerosos proyectos, no pudo regular un problema que salta cada vez que se produce un ataque y una víctima sufre daños. También ocurre que una norma, por más necesaria que sea, es sobrepasada por la realidad e inaplicable. En este marco, una legisladora propuso crear un sistema de alerta temprana, tal como se utiliza en Chile, país que tiene arraigada una gran cultura respecto de las catástrofes provocadas por la naturaleza. 

Tal vez esa ley, si no cuenta con el impulso que le imprime un oficialismo, quede en la nada. Pero, pone sobre el tapete la necesidad de que un gobierno, más allá de una gestión, establezca una forma para comunicar y alertar a los ciudadanos de manera responsable y sin generar pánico, ya que vivimos en una provincia sísmica.

Esto debería, como en el país vecino, ser política de Estado a través de los organismos responsables. La tecnología de hoy ofrece esas ventajas, lo que haría falta es voluntad e inteligencia en la gestión de crisis.