El máximo ente del futbol sudamericano, CONMEBOL, llevó a cabo la restauración del trofeo original de la Copa América, para que sea levantado por la campeona de esta edición en Miami, Estados Unidos.

Este trofeo fue entregado por primera vez en 1917, en la segunda edición del torneo, realizada en Uruguay. El primer campeonato tuvo lugar un año antes en Argentina (en conmemoración por los 100 años de la independencia argentina), pero no contó con un trofeo para la selección campeona.

La copa original fue fabricada por la reconocida joyería de Buenos Aires, Casa Escasany. Esta misma joyería fue la encargada de restaurar el mítico trofeo, 107 años después.

Daniel Escasany, descendiente de los fundadores, comentó que este trabajo, “es ponerle un moño a mi profesión. Me rompí el alma durante 45 años y de repente vienen y me ofrecen restaurar un premio que se compre en la casa de mi familia“.

Además, señalo que el empeño que se puso en la restauración de la copa tiene un peso especial: “En este tipo de piezas uno le pone corazón y alma. Uno sobrepasa los límites de lo que es solamente un trabajo“.

El trofeo histórico de la Copa América tiene: 75 centímetros de alto; 30 centímetros de diámetro y un peso de 9 kilogramos.

Debido a la tradición de sumar una chapa de campeón en cada edición, la copa sé a agrandado en varias ocasiones, teniendo que sumar filas extra a la base de madera para dar lugar a los nuevos campeones. Hasta el momento, la copa cuenta con 4 anillos de madera agregados luego de su creación.

La última vez que se entregó el trofeo original fue en la edición de 2001, donde la campeona fue Colombia, por primera y única vez en su historia.