El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, entregó este sábado por la noche garantías para realizar la Copa América en su país. Lo hizo en una reunión virtual de urgencia entre autoridades de la Conmebol y los presidentes de las federaciones a la que también fueron convocados los capitanes de las selecciones, quienes sin embargo no participaron del encuentro.
Los futbolistas son los principales impulsores de un boicot al torneo que sufrió cambios de último momento (inicialmente se iba a disputar en Colombia y Argentina). La elección de Brasil, que con más de 470.000 muertes y casi 17 millones de casos es el país de Latinoamérica más castigado por el coronavirus, generó preocupación y repudio entre los jugadores.
Creció tanto el movimiento en que en las últimas horas ya se habla de un posible boicot a la competencia por parte de los principales protagonistas. Sin embargo, por ahora sigue todo igual y el torneo, cuya fecha de inicio está establecida para el próximo domingo, sigue en pie.
En la reunión Bolsonaro entregó avales para asegurar que la Copa América, les indicó a los popes del fútbol sudamericano que el torneo debía celebrarse sí o sí y le trasladó toda la presión a la Confederación de Fútbol de Brasil (CBF). Incluso dejó en claro que si los futbolistas del plantel no quieren participar, la verdeamarela debía presentarse con un equipo alternativo.
Ahora hay que esperar para ver qué sucede con la movida de los futbolistas que recién verá la luz, de no mediar ninguna sorpresa, tras los partidos del martes por las Eliminatorias para el Mundial de Qatar 2022. Esa será la fecha clave.
Los jugadores brasileños lideran el reclamo. “Todo el mundo sabe cuál es nuestra posición, todo el mundo la sabe, más clara imposible y Tité ya la expuso públicamente. No es mi posición personal, no es la posición de los futbolistas de la selección que estamos en Europa. Es la posición de todos los jugadores del plantel y también del cuerpo técnico de Tite”, dijo Casemiro, volante de Real Madrid y voz cantante en este planteo, tras la victoria sobre Ecuador.
Ya existieron contactos entre referentes de varias selecciones y la opinión es similar en la mayoría de los planteles. La primera opción es emitir un manifiesto colectivo para intentar que la Conmebol escuche y decida suspender la competencia. Si eso no alcanza, la opción del boicot por parte de los jugadores que se resisten a jugar la Copa América en Brasil no parece descabellada.
La Conmebol salió satisfecha de su reunión con Bolsonaro, aunque es consciente del elevado grado de insatisfacción por parte de los jugadores y ya trabaja en un plan de contingencia. Por eso se espera que este domingo haya otro encuentro para evaluar los pasos a seguir.
