Corría casi 4 minutos del primer tiempo cuando una jugada dentro del área desató el reclamo de la Selección Argentina.

La pelota dio en la mano del defensor australiano Keanu Baccus después de un centro desde la izquierda, pero el árbitro Szymon Marciniak no cobró y el VAR tampoco revisó la jugada, pese a la advertencia de Papu Gómez.