Australia quedó eliminada este sábado del Mundial de Qatar y su verdugo tiene un nombre: Lionel Messi, autor del primer gol que abrió el arco oceánico. Sin embargo, a pesar de la derrota, luego del partido los jóvenes jugadores del rival buscaron la foto más preciada: con el capitán de la Selección.

Los nervios ya habían desaparecido, el resultado era definitivo y Australia se quedó en octavos del final al perder por dos a cero. Pero eso no minó la necesidad de quedarse con el mejor recuero de ese partido.

Marco Tilio, Joel King y Keanu Baccus, los tres jugadores australianos esperaron y lo consiguieron.

Leo Messi salió del vestuario argentino y allí estaban los tres haciendo guardia. Al principio, el capitán pensó que era sólo una foto y trató de seguir su camino, pero luego se dio cuenta que eran tres postales. Con todo, Messi no se molestó y, por el contrario, volvió a hacer gala de su sencillez para estos momentos.

De hecho, había ocurrido contra México, cuando Andrés Guardado lo esperó junto a su hijo en la puerta del camarín argentino y Leo accedió sin problemas a que el niño, que es fan suyo, pudiera tener su imagen.