El último adiós a Marcelo Araujo, el emblemático relator que revolucionó las transmisiones del fútbol argentino, se vio empañado este martes por un suceso tan inesperado como indignante.
Familiares, colegas y amigos cercanos se congregaron en el Cementerio de la Chacarita para rendirle homenaje, pero un grave error administrativo impidió que pudieran estar frente al féretro por última vez.
Una espera sin respuesta
La cita estaba prevista para la mañana del martes. Figuras de la talla de Fernando Niembro, Enrique Macaya Márquez, Alejandro Apo, Tití Fernández, Marcelo Benedetto y Claudia Villafañe, entre otros, esperaban en la escalinata de la capilla para realizar una oración y dedicar unas palabras al periodista fallecido a los 78 años.
Sin embargo, el coche fúnebre nunca se detuvo en el lugar acordado. Por una confusión en la logística interna del cementerio, los restos de Araujo fueron trasladados directamente al sector del crematorio sin pasar por la ceremonia de despedida prevista.
“Fue una locura”: el enojo de sus allegados
José “Chiche” Almozny, histórico periodista y amigo íntimo de Araujo, relató con asombro lo ocurrido: “Estábamos todos esperando frente a la escalinata. De repente vino alguien y dijo ‘ya está’. Nos miramos y no entendíamos nada. El féretro fue por detrás y nunca lo vimos”.
La sorpresa pronto se transformó en malestar. Según los presentes, el ambiente se volvió tenso debido a la falta de explicaciones claras en el momento. “Nos quedamos muy enojados, fue una locura. Todos esperábamos que alguien dijera unas palabras, un homenaje como siempre ocurre en estos casos”, añadió Almozny en declaraciones a la prensa.
Un aplauso en el vacío
Ante la imposibilidad de recuperar el féretro para la ceremonia, los asistentes improvisaron un sentido homenaje. En medio del desconcierto, el grupo de amigos y familiares formó una ronda en el lugar y brindó un aplauso cerrado y en silencio, honrando la memoria de quien fuera la voz de Fútbol de Primera.
Marcelo Araujo, cuyo nombre real era Lázaro Jaime Zilberman, falleció en la madrugada del lunes en el Hospital Italiano tras complicaciones de salud derivadas de una neumonía. Su partida deja un vacío inmenso en el periodismo deportivo, marcado por un estilo rupturista y frases que ya son parte del folklore argentino como el inolvidable “¿Estás crazy, Macaya?”.
Con información de Infobae y La Nación.
