El tenista australiano Lleyton Hewitt reconoció ayer que Argentina es la favorita para ganar la serie de semifinal de Copa Davis, pero aseguró que Australia tratará de dar el batacazo. “Desde 1999 siempre juego la Copa Davis. Vine a Argentina porque me encontraba físicamente bien y siempre es un honor representar a mi país en esta competencia”, precisó Hewitt. Lejos de su fama de “chico malo”, el australiano se mostró paciente y educado para responder a cada una de las preguntas que se le realizaron durante su encuentro con la prensa.

    “Siempre es difícil jugar de visitante, pero estamos acostumbrados a manejar ese tipo de situaciones. Desde que estoy acá me recibieron extremadamente bien. Y en cuanto a mi seguridad, no es nada fuera de lo común. Vine con dos hombres de seguridad que me acompañan en muchos torneos, no es ninguna medida fuera de lo normal”, explicó. Cuando se le preguntó por su mala relación con los tenistas argentinos, respondió: “Espero poder hacer una diferencia, caso contrario no me hubiera subido al avión. En esta situación (por su pelea con los tenistas argentinos) es más el ruido que se armó que lo que ha significado para mí”.