La aventura de Delfina Pignatiello en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 terminó este jueves de la peor manera. La joven de 21 años terminó octava en su serie de los 800 metros libres de la natación femenina y quedó eliminada de esa competición.
La nadadora nacida hace 21 años en San Isidro cronometró un tiempo de 8 minutos, 44 segundos y 85 milésimas, lejos de las tres mejores de la prueba, la rusa Anastasiia Kirpichnikova (8m18s77m) y las australianas Ariarne Titmus (8m.18s.99m) y Kiah Melverton (8m.20s.45m).
Hasta pareció que la bonaerense era de otra categoría, nadando en el séptimo carril en una punta de la pileta de 50 metros cuando sus siete rivales estaban en la otra.
“Saber que también puede no darse y aún así seguir luchando por lo que uno sueña con convicciones. Esto no es un antes y un después, no hay nada tan importante ni tan terrible en este mundo. Soy una persona muy autoexigente y muy poco conformista y hacía mucho no me iba mal en un torneo”, admitió la bonaerense.
“Pero tengo que abrir los ojos y ver dónde estoy parada. Es la realidad, no voy a ocultarlo“, agregó.
“El proceso de estos Juegos arrancó en 2016, cuando yo ni siquiera me había planteado ir a los Juegos de la Juventud. Era un sueño, pero bueno, estoy acá. Y eso es un montón”, dijo la nadadora argentina, en declaraciones a la TV Pública.
Pignatiello viajó a Tokio con ilusiones de hacer un buen papel pero en las dos pruebas que disputó (la anterior fue su favorita, los 1500 metros) terminó última de sus series. Este jueves quedó en el 27° puesto de 31 nadadoras, aunque una de ellas, la rusa Anna Egovora, no compitió.
“No pude recuperarme de la prueba del lunes pasado, intenté cambiar el chip pero no lo logré. A pesar de mi rendimiento, estoy disfrutando de los Juegos”, comentó Pignatiello luego de su segunda presentación. “Estar acá significa un montón, luego de lo que viví el año pasado no imaginaba siquiera que podía competir, uno trabaja mucho en la oscuridad para estar en este lugar y es una experiencia única. Es difícil competir en los Juegos, es codearse con las mejores del mundo“, añadió.
Ahora intentará tomarse revancha en los Juegos de París 2024 donde, con 25 años, buscará demostrar su potencial que esta vez no pudo sacar de las valijas. “Esto me da fuerzas para iniciar un nuevo proceso, con otra cabeza y con otro entrenamiento. Y volver en cuatro años mejor preparada”, señaló.
Pignatiello, la gran esperanza de la natación en la Argentina, se había quejado de que la preparación no había sido la mejor por culpa de la cuarentena que mantuvo inactivos a los deportistas argentinos mientras lo de los otros países sí podían entrenarse. Naturalmente le jugó en contra esa previa pobre donde, entre otros inconvenientes, debió prepararse en una pileta “casera”, atada con una cuerda.
La joven sobresalió en los Juegos Panamericanos de 2019, cuando obtuvo las medallas de oro en 400, 800 y 1500 metros libres, una marca que no había logrado antes ningún nadador del país.
