Un movimiento sin precedentes sacudió al mundo del deporte profesional en Estados Unidos: la familia Buss llegó a un acuerdo para vender la participación mayoritaria de Los Ángeles Lakers, una de las franquicias más emblemáticas de la NBA. La operación, valuada en alrededor de 10.000 millones de dólares, se convirtió en la transacción más grande en la historia del deporte global.
El comprador es Mark Walter, director ejecutivo del holding TWG Global y actual copropietario de varias organizaciones deportivas de alto nivel. El empresario ya poseía acciones minoritarias en los Lakers desde 2021 y ahora tomará el control accionarial de la franquicia, aunque Janie Buss continuará en su rol como gobernadora principal.
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Los Lakers, con 17 títulos de la NBA, comparten el segundo lugar en la lista de máximos campeones junto con los Boston Celtics. Bajo la administración de los Buss, el equipo californiano obtuvo 11 campeonatos desde que Jerry Buss compró la franquicia en 1969 por apenas 67,5 millones de dólares, en un paquete que también incluía a Los Ángeles Kings y al icónico estadio Forum.
El acuerdo marca un nuevo hito en la creciente valoración de las franquicias deportivas, en línea con lo ocurrido recientemente con otras operaciones multimillonarias en la NBA. Por ejemplo, los Dallas Mavericks cambiaron de manos por 3.500 millones y los Boston Celtics por 6.100 millones de dólares.

Además de los Lakers, Mark Walter tiene inversiones en otras entidades deportivas como los Los Angeles Dodgers (MLB), Los Angeles Sparks (WNBA), la Copa Billie Jean King (tenis) y el equipo Cadillac Racing que debutará próximamente en la Fórmula 1.
Con esta adquisición, Walter reforzó su presencia en el ecosistema deportivo de élite, mientras los Lakers inician una nueva etapa con cambios en su estructura pero con la mirada puesta en seguir siendo una potencia dentro y fuera de la cancha.
