El domingo, los seis kilómetros del semipermanente del Lago Potrero de los Funes quedarán marcados a fuego como el día en que San Luis, llevó a Argentina un escalón por debajo de lo necesario para que pueda recibir a la Fórmula 1 y restaurar el eslabón perdido por nuestro país el 12 de abril de 1998, cuando la Fórmula 1 visitó por última vez tierras criollas. Es día ganó Schumacher y la pole fue de Coulthard. Los 6.249,85m de cuerda lo ubican como el de mayor longitud del país y entre los escenarios más extensos aprobados por la Federación Internacional del Automovilismo.

    Para los expertos, el trazado, desde la óptica de la seguridad, es superior que los callejeros de Singapur o Valencia, donde la Máxima desplegó su show con el asturiano Alonso, Lewis Hamilton, Felipe Massa, Kimi Raikkönen, Robert Kubica y Sebastian Vettel, el Niño Maravilla. Construir este sueño dorado significó para el gobierno de Alberto Rodríguez Saa invertir unos cincuenta millones de pesos.

    El megaproyecto posee un helipuerto, hospital, tribunas de cemento y tubulares con capacidad para 30.000 espectadores, torre de control con sala de prensa, zonas de escapes en todas las curvas, sector para la técnica, muros de contención y alambrado perimetral. La zona tiene los paisajes incomparables de la serranía puntana, un lago que le da un toque distintivo, accesos de nivel internacional y hotelería desde cinco estrellas a cabañas.

Las joyas de la familia. ¿Quiénes serán los protagonistas del día D? Los monopostos de la Fórmula Renault 1.6, el TC2000, los autos históricos de Argentina, Chile y Uruguay y el cierre del campeonato de los Gran Turismo de la FIA. En el TC2000, la lucha por la corona estará en su máxima ebullición. Pechito López es el líder con 143 puntos. Guillermo Ortelli y el Pato Silva, empatados en 130. Christian Ledesma 103 y Matías Rossi, dos menos. Por ser una fecha especial, no habrá ni penalizaciones ni Carrera Clasificatoria y el sitio en el cajón de partida del domingo será desde la posición obtenida en la clasifica sabatina.

    Los GT-FIA pondrá la frutilla del postre. En la pista estarán las máquinas nacidas en las casas de mayor linaje del automovilismo mundial. El toque nacional lo firmará la escudería del Automóvil Club Argentino con las Ferrari 550 Maranello GT1 conducidas por los binomios Esteban Tuero-Gastón Mazzacane y Pechito López-Martín Basso. En la GT2 estarán con las Ferrari 430 Luis Pérez Companc-Matías Russo y José Manuel Balbiani. Christian Ledesma compartirá con el belga Maxime Soulet un Corvette Z06 de la escudería RST.

El futuro es hoy El 23 de noviembre del 2008 quedará marcado a fuego. Será el día en que San Luis, llevó a Argentina al tablado mundial del automovilismo y colocó la frutilla del postre al Mundial del Gran Turismo. Un sueño dorado.