Marruecos festejó.

Marruecos escribió una página dorada en la historia del fútbol juvenil al consagrarse campeón del Mundial Sub 20 tras vencer 2-0 a la Selección argentina en una final vibrante que se disputó este domingo en Chile. Con un inicio demoledor y una defensa férrea en el complemento, el equipo africano logró su primer título mundial en la categoría y confirmó el crecimiento de su proyecto formativo.

El encuentro comenzó con una clara postura marroquí: presión alta, velocidad y contundencia. A los 12 minutos, Yassir Sabiri abrió el marcador con un tiro libre perfecto que sorprendió al arquero argentino Santino Barbi. Apenas un cuarto de hora más tarde, tras una gran jugada individual de Othmane Maamma, Yassir Zabiri amplió la diferencia con un potente remate que dejó sin reacción al guardameta albiceleste.

Argentina intentó reaccionar de inmediato. Maher Carrizo estuvo cerca del empate con un tiro libre que pasó rozando el travesaño, y antes del descanso, Silvetti desperdició una ocasión inmejorable para descontar. Pese al empuje y las modificaciones que realizó Diego Placente en la segunda mitad, el conjunto nacional no logró quebrar el orden táctico de los marroquíes.

En el complemento, la “Albiceleste” dominó la posesión y empujó a Marruecos contra su arco, pero sin claridad en los últimos metros. El bloque defensivo africano resistió con oficio y carácter, sellando una victoria histórica ante una de las potencias del fútbol juvenil.

El pitazo final desató la euforia en el banco marroquí y en las tribunas: Marruecos logró su primer campeonato mundial Sub 20, coronando una campaña perfecta y dejando en el camino a selecciones como Brasil y Francia. Para Argentina, que buscaba su séptima corona, quedó la frustración de una final que se escapó por detalles.

Con este triunfo, el fútbol africano suma un nuevo capítulo de gloria y confirma que su talento juvenil ya compite de igual a igual con las potencias tradicionales del mundo. Marruecos, la nueva campeona del mundo Sub 20, levantó el trofeo con justicia y emoción.