Las principales víctimas de la inseguridad cotidiana en Mendoza son las mujeres, y no sólo en el espacio público sino, sobre todo, en el privado. Por eso nuestros legisladores y legisladoras impulsarán la creación en cada municipio de nuestra provincia de comisarías de la mujer y refugios para mujeres víctimas de la violencia y el abuso.

    Debemos lograr que la policía facilite la recepción de denuncias por violencia familiar y deje de poner excusas y trabas para tomarlas. Pero, además, es necesario sacar del ámbito de violencia a esas víctimas, garantizándoles un espacio donde, con ayuda del Estado, puedan rehacer su vida.

    Tenemos que hacer efectivas las leyes e impulsar el cumplimiento fehaciente de todos y cada uno de los derechos de las mujeres. Centros de salud abiertos las 24 horas, educación sexual en todos los colegios, sean públicos o privados, fácil acceso a todos los métodos anticonceptivos, eliminación de trabas para la ligadura de trompas en efectores públicos y mano dura contra la mafia de la trata, son otras de las propuestas que llevaremos adelante en ese sentido.