El calor enardeciente rodea tu piel. Gotas de sudor escurren por tu frente y espalda. El aire cálido y húmedo hace que tu respiración sea trabajosa. Ves un oasis en frente (un paraíso de agua donde podrás sumergirte y nadar). El único problema: olvidaste tu traje de baño.
Cuando la naturaleza es tan hermosa que te incita a aventurarte sin nada más que tu orgullo puesto (aunque el lugar no sea nudista), no hay mucho que puedas hacer para resistirte. Por esto te dejamos los mejores lugares en el mundo para nadar… au naturel.
Parque Nacional Karijini, Australia
En el oeste australiano se encuentra este parque natural, repleto de escondidas cuevas, cascadas y pozas, decoradas con formaciones rocosas y turquesas aguas. Si la temperatura en este lugar alcanza o supera los 40 grados centígrados, entonces un chapuzón es algo obligado, ya sea con ropa o sin ella.

Cenote Ik Kil, Yucatán, México
Los lagos subterráneos del estado de Yucatán son increíbles formaciones de un azul impresionante. Las nítidas aguas invitan a refrescarse, a desconectar de lo demás, a sumergirse en un fantástico e ingrávido mundo. Quizás en alguno de sus túneles, habrá espacio para quitarse la ropa.

Cascada de Tegenungan, Bali
Al sur de Ubud se encuentra esta impactante cascada, arropada por un valle verde y frondoso. Es un lugar concurrido, a menos de que llegues temprano. Entonces, si lo que quieres es aventarte al agua como llegaste al mundo, mejor llega temprano.

Semuc Champey, Guatemala
En el centro de la jungla, se encuentra esta impresionante cadena de pozas escalonadas, entremezclada con cuevas y puentes naturales de piedra caliza. Después de un largo recorrido a través del tórrido terreno, un baño sería bien recibido para refrescarse.

Fairy Pools, Isla de Skye, Escocia
Escocia es un mágico y místico lugar. Por lo mismo, el zambullirse en sus aguas debe ser algo igualmente sorprendente. Pero las pozas de este lugar tienen una temperatura particularmente fría, con agua cristalina y un encanto etéreo. No por nada se llaman las pozas de las hadas, no es difícil imaginar a las criaturas refrescándose bajo las suaves cascadas.

