Para que el ejercicio sea mayoritariamente aeróbico tenemos que hacer una actividad de intensidad media (ejemplo: caminata o trote moderado, cómodo, suave) durante más de 15 minutos. Pero este tiempo es escaso para la quema de grasas y el tiempo mínimo que se suele establecer es de 20 a 30 minutos.

Si hace mucho tiempo que no hacés ejercicio, empezá por 25 minutos al día de ejercicio aeróbico suave. Si por el contrario estás acostumbrado a hacer ejercicio, recomendamos arrancar con 40 minutos. Como la idea es ir mejorando día a día, aumentaremos 5 minutos más cada semana. Así, sin que nos demos cuenta, podremos llegar a los 60-80 minutos de ejercicio aeróbico, que es lo ideal en una sesión para quemar grasas a tope.

¿Cuántos días a la semana? Esto también depende de tu nivel de partida. Para los novatos se establecen 2-3 días a la semana, subiendo un día más cada mes o medio mes, dependiendo de cómo nos encontremos. Es perfecto hacer un poco de aeróbico todos los días, que aunque parezca mucho, al final el cuerpo se acostumbra.

Recuerda que aeróbico para perder peso no significa sudar mucho y terminar súper cansado

Es necesario llevar siempre a mano una botella para estar bien hidratado y fijate bien que las sensaciones sean buenas, la fatiga no debe ser excesiva.

En una sesión de aeróbico de 50 minutos podemos llegar a quemar 400-500 Kcal, más lo que después se quema por acelerar el metabolismo. Para hacernos una idea, en diez sesiones podemos llegar a perder 1-2 kilos, dependiendo de la intensidad. Eso sí, la alimentación siempre hay que cuidarla, sino será un trabajo perdido.

En cuanto a actividades hay muchísimas (bicicleta, runnning, caminatas, senderismo). En próximas notas desarrollaremos un amplio repertorio de prácticas aeróbicas que se pueden realizar.