Cuando una prenda de vestir me gusta mucho trato de entender el por qué. No es casual que de repente intervenga dos prendas de mi placard y les ponga pitucones en los codos solo por haber visto una foto de una chica con una remera rayada con pitucones. ¿Qué fue lo que me trasmitió esa foto que me hizo querer verme como un profesor de universidad de los años 60?
Entonces me acordé de la ultima vez que había usado un parche en los codos. Y ahí entendí: adoramos los pitucones porque simbolizan el cuidado de mamá. El remendar es un arte que las madres manejan a la perfección; desde chiquitas nos enseñan que lo que se lastima se puede sanar. Que no todo es descartable. Y así, desde la nostalgia de una infancia cuidada nace una moda.



Sweater verde intervenido: Cibeles
Pantalones floreados: Complot
Mochila matelasé: Legión Extranjera
Anteojos rosas: Infinit

Tapado intervenido: Zara Kids (de hace 2 años)
Bufanda a cuadros: del placard de mi madrastra
Botas de charól: Chwala
